‘Abriendo puertas’ – ‘Ateak zabaltzen’

Foto de Mikel Fraile, DV

El viernes 13 de abril, a las 11:30, un grupo de jóvenes de Gureak, Roberto Martín, Aritz Bragado, Mikel Azcona, Iñigo Arrizabalaga, Juantxo Lopetegui y Enrike Amilibia, acompañados de Sara Odriozola, hicieron una estampa gráfica del caserío Katxola. Las fotos que pedía Sara iban destinadas a un documental sobre la evolución de los servicios relacionados con la discapacidad en Gipuzkoa, que ayer se presentó en Donostia con motivo del Día Internacional de las personas con Discapacidad.

Mientras Enrike Amilibia describía la presentación del documental tenía como fondo el caserío, y Katxola reapareció al final, a los ‘títulos de crédito’. Como pudieron comprobar los asistentes al evento, nada más adecuado que Katxola para estas imagines.

Los jóvenes de Gureak afirmaron en la escena que «Discapacitados ha habido siempre, pero a diferencia de ahora, antes estábamos escondidos. Aunque quede mucho camino por delante, las cosas han cambiado mucho desde hace 50 años y se nos han abierto muchas puertas».

Esta obra, en 43 minutos, relata cómo Gipuzkoa se ha convertido en un referente en materia de discapacidad, a través de testimonios de pioneros que lucharon, y aún lo siguen haciendo, por lograr una sociedad más justa para las personas con discapacidad intelectual. En el documental se muestran siete puertas que se han abierto a las personas discapacitadas, como la del mundo laboral, el ocio o la educación, entre otras. «Aunque hay que seguir trabajando porque todavía quedan algunas por abrir como la igualdad», reivindicó Sara Odriozola.

Cada uno de los participantes ha tenido una función diferente: Enrike es el presentador; Roberto el controlador del sonido y edición; Juantxo, el controlador del sonido y producción; Iñigo, el responsable del sonido; Mikel, el cámara y encargado del ‘making off’ y, por último, Aritz, el ayudante de edición. Además, a diferencia de otros trabajos que han realizado, ‘Abriendo puertas’ ha sido «muy especial», porque fue idea de ellos. Normalmente, trabajan realizando vídeos para Gureak por encargo, pero esta vez «ha sido diferente», explicaron.

Los discapacitados, hace 50 años, no formaban parte de la sociedad y esto se demuestra a través de testimonios de mujeres que fueron madres de personas con discapacidad en los años 70, profesores que han abierto academias de educación especial y personas que trabajan en asociaciones para mejorar la calidad de vida de estas personas.

«Si hemos llegado hasta aquí será porque hemos sido capaces, más de lo que muchos pensaban», dijo ayer Enrike. «Las diferencias enriquecen y todos podemos y debemos aprender de los demás, por muy diferentes que seamos entre nosotros», añadió. «No sirve hacerse el pobrecito, hay que seguir en la vida y luchar por los derechos de las personas», añadió.

Con este trabajo se pretende dar luz y visibilidad a las personas con discapacidad intelectual y mostrar cómo son parte de la sociedad. Ahora los protagonistas se han hecho mayores, pero cuando eran más pequeños no han tenido las facilidades que tienen ahora.

«Soy consciente de que no he tenido, tengo, ni voy a tener la vida más fácil, pero tengo una buena vida», admite Enrique en el documental. Con este trabajo los seis participantes han querido ser «el espejo de la ciudadanía», porque «hay muchas personas que se encuentran en esta situación y queremos que se nos conozca porque también somos parte de esta sociedad, estamos aquí».

Sobre un texto de Sara Echevarria, Diario Vasco, San Sebastián.

Martes, 4 diciembre 2018

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