Fútbol, poder, delitos y novela negra

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No creo que la corrupción esté matando al fútbol, a no ser que hablemos de la FIFA”

Philip Kerr

El mejor momento para cometer un crimen es durante un partido de fútbol porque nadie se entera” , asegura el escritor peruano Santiago Roncagliolo. El autor de Pena máxima (Alfaguara) también ha subrayado en varias ocasiones el olvido del fútbol por parte de la literatura. Su novela no es futbolera, pero está, como la vida misma, transida de fútbol. Tras el escándalo de los sobornos de la FIFA, el Moggigate en Italia, el proceso derivado del fichaje de Neymar, el caso Messi o las sospechas sobre la compra de partidos en España los delitos cometidos en el mundo del deporte rey cobran especial relevancia. El poder y la presencia amenazante de determinados grupos ultras completan un panorama poco halagüeño. La novela negra se ha lanzado de lleno a pagar una de las deudas tradicionales de la literatura y BCNegra dedica uno de sus actos centrales de este jueves al asunto. Hablamos con algunos de los protagonistas y con los escritores que se atreven con el lado oscuro y a veces criminal del fútbol.

¿Por qué hasta ahora nadie le había prestado la atención que merece? “Creo que, por un lado, había un punto despectivo a la hora de escribir sobre fútbol, aunque muchos escritores fueran futboleros. Al mismo tiempo, la novela negra era considerada como un subgénero. La dignificación de los dos ámbitos se ha producido a la vez”, asegura Leandro Pérez, autor de Las cuatro torres (Planeta), un libro sobre la especulación y los manejos del fútbol.

¿El fútbol está irremediablemente corrupto? “La corrupción es tan antigua como la ley del fuera de juego” explica Horacio Convertini, ganador del premio Extremo Negro BAN 2013 con su novela El último milagro. “No creo que la corrupción esté matando al fútbol, a no ser que hablemos de la FIFA”, asegura, siempre provocador, el escocés Philip Kerr. Futbolero irredento, fan incondicional del Arsenal, Kerr acaba de publicar Mercado de invierno (RBA), posiblemente la aproximación más certera hasta el momento a estos problemas. En una conversación con EL PAÍS plagada de críticas a la FIFA, Kerr apunta a uno de los grandes problemas del fútbol: el dinero y los salarios de los jugadores. “Los clubes no van a poder seguir a este ritmo y los aficionados tampoco podrán aguantar para siempre las subidas del precio de las entradas”, afirma poniendo el dedo en la llaga. “En 20 años el fútbol va a ser irreconocible”, asegura antes de reconocer que no sabe en qué sentido. “Puede que la incorporación definitiva de EE UU al espectáculo cambie el deporte, pero me da la impresión de que lo que hará será acentuar el poder del dinero en el fútbol”.

La mafia y la ley del silencio

En su peor versión, el fútbol copia los códigos del mundo del crimen. El dinero ingente que llega desde las apuestas genera otro peligro. La compra de partidos está a la orden del día y salpica a jugadores, técnicos y directivos. Pero nadie parece haber hecho nada. “Se necesitan testimonios que corroboren que se actuó de manera ilícita. Y estos testimonios están dentro. Pero, ¿quién es el valiente en activo que delata a su equipo o exequipo? Sería la sentencia de muerte a su carrera”, cuenta Paz Castelló, autora de La muerte del 9 (ediciones Turpial), una visión crítica de este submundo en forma de novela negra. Como antigua jefa de prensa del Hércules, uno de los equipos implicados más de lleno en un caso de compra de partidos, Castelló sabe de lo que habla.

La violencia ha invadido el mundo del fútbol desde siempre. El fenómeno, que alcanzó sus peores momentos en Europa en los años ochenta, sigue muy vivo en América Latina, especialmente en Argentina. Convertinni, que ahonda en el problema del poder de las barras bravas en El último milagro, habla de una situación inquietante, de organizaciones que en nada tienen que envidiar a la cosa nostra. “Las barras son utilizadas como fuerza de choque por sindicalistas y políticos a nivel nacional y provincial. Y son alfiles decisivos en la política interna de los clubes.Ya no se trata sólo de regalar entradas o pagar viajes. Les ceden el control de los puestos de comida en el estadio, de los estacionamientos de autos y han existido casos en que las barras pasaron a manejar las divisiones menores de alguna institución. Y en este juego de extorsiones también caen jugadores y entrenadores, quienes pagan peaje para no ser insultados a la primera derrota. Los líderes de las barras, son, a veces, empleados públicos con salario y estabilidad laboral garantizada”

Dinero, poder y perdón, trío mortal

El capital llega en masa desde todos los rincones del planeta. Primero fueron los oligarcas rusos y los príncipes de las monarquías petroleras y ahora son los magnates chinos. Donde hay dinero hay corrupción y en ningún sitio hay más dinero que en el fútbol, coinciden en señalar todos los entrevistados.

El fútbol no vive en una burbuja”, afirma Leandro Pérez. “Pero este chorro de dinero hace que se expanda más y haya más historias relacionadas con los fichajes , con la especulación, la ingeniería financiera” añade. Carles Quílez, ex director de análisis de la Oficina Antifraude de Cataluña, periodista y escritor pone sus años de experiencia contra esa llamada ingeniería financiera al servicio de quien quiera escuchar: “El nivel de corrupción es similar al de otros ámbitos, incluido el político. Nuestros deportistas defraudadores actúan a título individual, asesorados, esos sí, por los mismos que asesoran, a título colectivo, a grandes estructuras políticas. Siempre son los mismos”, señala. El autor de Manos Sucias (Alrevés) avisa de que el fútbol no deja de pervertirse y pone su atención en un problema clásico e ignorado hasta el caso Neymar: las comisiones de los fichajes. “Claro que se inflan los fichajes con comisiones grotescas, pero hacemos ver que no lo vemos porque los clubes juegan, a la postre, con nuestros sentimientos y nuestras debilidades”, explica. “El caso Messi no ha servido de nada. Sólo ejemplariza la cárcel”, termina.

Ante estos desmanes, el aficionado mira a otro lado sin inmutarse y busca refugio en la ficción y el espectáculo. Perdona. “El ser humano, puesto en modo hincha de fútbol, vive en estado de ingenuidad. Es un sentimiento que iguala a todos. En su infancia han comprado el producto y no hay forma de que acepten de que se trata de una manzana podrida”, asegura Convertinni, “cultor de esta pasión malsana” y cuyo amor por San Lorenzo, confiesa, saca lo peor de él. Los fichajes se inflan con comisiones grotescas, pero hacemos ver que no lo vemos porque los clubes juegan, a la postre, con nuestros sentimientos y nuestras debilidades”Carles Quílez

Hay profundas aproximaciones a todos estos problemas (El lado sucio del fútbol, VV. AA. , Planeta, es uno de los grandes ejemplos), otras menos críticas y mucho más literarias (Tres actos y dos partes, Giorgio Faletti, Anagrama) y otras inclasificables, como la novela que publicó Javier Tebas, presidente de la Liga, bajo el ingenuo y voluntarioso título de El fútbol no es así (Tropo), pero parece que la inmersión del género negro en este ámbito no ha hecho más que empezar. “La novela negra es un terreno de juego muy adecuado para adentrarse en este mundo. El fútbol no se se juega sólo en el bar o en el campo, sino que es un espectáculo que se extiende a otros ámbitos y el de la literatura, que no está explorado, tiene todo su su interés”, abunda Leandro Pérez, que, tras su debut, tiene preparadas varias novelas más sobre el tema.

La pregunta sobre cómo será el fútbol en 20 años genera casi tantas dudas y titubeos como la de cuál será el estado de la novela negra para entonces. El escritor Ernesto Mallo decía este martes en Barcelona que el crimen no es un virus externo a la sociedad, sino algo intrínseco a ella y, por tanto, inevitable. Si esa misma sociedad planetaria tiene en el fútbol su altar y en los jugadores sus dioses, parece difícil que vaya a escapar del lado oscuro. La novela negra tiene terreno abonado para las próximas décadas.

3 pensamientos en “Fútbol, poder, delitos y novela negra

  1. Xabier, Realzalea

    Beste behin ere Xabier Etxaniz futbologoa oker dago. Idazle handia da, horrekin ezbairik ez, baina futbolaz ezer gutxi daki. Aurreko bere futbologian Reala eta realzaleak business classera egokitzen ez dakiten gizajotzat jantzi gintuen. Eta errealitatea erabat aurkakoa da.
    Gertatu ohi da talde bati pittin bat falta izatea goikoenen pare egoteko baina azpikoak mendean hartzeko aise ibiltzea. Ordea, Reala justu kontrakoa da. Iaz 7 taldek lortu genuen Europarako txartela (nahiz Realaren bidaia nahiko goiz bukatu zen Errusiako jet laga pairatuta). Bada, Vila-real etorri faltan, talde horietatik Athleticek soilik lortu du Anoetan puntuatzea. Oilar samar etorri zitzaigun Valentziak ere ozta-ozta lortu zuen berdinketa bat.
    Realaren arazoa ez da business blassean arrotz sentitzea. Justu aurkakoa, business classera ohitu denetik, hala moduzko taldeekin lehiatu behar duenean, low-costean, orduantxe galtzen du bere egonarria. Eta, noski, hori Ligako arduradunek badakite. Eta horregatik josi dute Lehen Maila sasi-taldez.
    Iazko denboraldia ikusita, batzuetatik bestetara zegoen jauzia ikusita, bistan zegoen egin beharrekoa. Iazko lehen hamarrak hartu eta ligaxka bat sortu. Egutegia gehiegi puztu gabe, Europan lasai ibilita (ez, Errusia ez dugu Europatzat hartzen, are gutxiago Krasnodar)… eta hortxe ibiliko ginen poz-pozik Anoetan garaipenak pilatzen.
    Baina ez, izorratu egin behar gintuzten eta berriz 20 taldeko Lehen Mailari eutsi. Almeria, Getafe, Malaga…. zer talde dira horiek! Ekar itzazue hona gure benetako mailako taldeak, Madril bat, Barça bat, Atletico bat, Sevilla, Valentzia, Athletic… Eibar bera gertuko talde gehiago edukitzeko! Edota, kolore apur bat emateko ekarri Elx bat. Baina ez Almeria ala Getaferik, otoi!
    Zeru guztien gainetik eta sasi guztien azpitik dagoen toki misteriotsua da Anoeta. Gure bussiness classetik zerua ikusten dugu Barça edo Madrili irabazita eta bat-batean hegazkinetik erori eta Getafeko sasiei loturik aurkitzen dugu geure burua. Izan ere, gure jokalariak handiei irabazteko onegiak baina txikiei irabazteko txarregiak dira. Baina, ba al da txikien artean banatzeko aberatsei lapurtzea baino jardun eskuzabalagorik?

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  2. Beni Lopez

    Lo llaman el deporte “rey”, levanta pasiones y desde ya hace un tiempo se “mueve” en un terreno embarrado, convirtiendo un deporte noble como el fútbol en toda una serie de despropósitos fiscales y financieros y de abusos sexuales (por parte de clubes poderosos y futbolistas de elite) en la que dicen es la mejor liga del mundo. El hecho de que unos pocos privilegiados eludan “presuntamente” sus obligaciones con el fisco o con la justicia ordinaria, no debe empañar la imagen de clubes y jugadores modestos que no se mueven en cifras “mareantes” y que quizá nos debiera hacernos sonrojar o al menos causar vergüenza ajena. El reciente Informe PISA deja al conjunto de las comunidades autónomas respecto a 2015 en una suerte de imagen (congelada), es decir, con unos resultados parecidos: bajando el nivel en ciencias, algo mejor en lectura, pero todavía muy lejos de los “campeones” asiáticos como Japón, Singapur o Corea del Sur. Los continuos recortes en educación, o las sucesivas y continuas leyes en esta materia, quizá hallan hecho mella en el sistema educativo. Y si bien hay comunidades con resultados aceptables, otras como la nuestra se quedan “sorpresivamente” en un lugar que no se merece

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  3. Cristiano Ronaldo y Hacienda Evasión o victoria

    por Miguel Ángel Mayo de Mientras tanto
    Como si se tratara de la aclamada película de fútbol dirigida por John Houston, Evasión o victoria (1981), Cristiano Ronaldo se enfrentará durante el año 2018 al partido más importante de su carrera deportiva. Y al igual que los protagonistas de la película, pero esta vez en la vida real, el jugador portugués dirimirá su ingreso o no en prisión por los delitos fiscales por los que está siendo investigado. Dadas las similitudes existentes con el entorno deportivo y la película en cuestión, nos permitiremos realizar un símil con los elementos coincidentes de ese importante partido que Ronaldo ha de disputar.
    El estadio. A puerta cerrada, el evento constará de una primera parte, que ya se viene disputando en el Juzgado de Instrucción número 1 de Pozuelo de Alarcón, en la cual quedará cerrada la investigación de los presuntos cuatro delitos fiscales imputados al jugador (fase de instrucción). Y de una segunda y decisiva parte que se disputará en la Audiencia Provincial de Madrid, en la que se sentenciará sobre la culpabilidad o no respecto de los 14,7 millones de euros que actualmente le reclama la Hacienda Española (fase decisoria).
    El escenario. Aquí no está en juego un prestigioso trofeo deportivo, todo lo contrario, ya que Cristiano Ronaldo se enfrenta a peticiones de penas superiores a los siete años de prisión por los cuatro presuntos delitos fiscales cometidos, tres de ellos agravados, y que se castigan con penas mínimas de dos a seis años cada uno. El objetivo del delantero del Real Madrid es demostrar la inexistencia de una voluntad defraudatoria y convertir los delitos en infracciones administrativas (carentes, estas últimas, de penas de cárcel).
    El rival. Sin duda, Cristiano Ronaldo no tiene delante rivales para permitirse no estar atento ni un sólo minuto en el devenir del encuentro. Tendrá enfrente a un equipo formado por el Abogado del Estado, eje de la defensa rival, una Fiscalía encargada de calibrar los delitos imputados a un jugador al que ya se le ha escapado el tiempo para pactar un resultado que satisfaga a ambas partes, y un ataque demoledor por parte de la Unidad de Delito Fiscal de Hacienda cuyo peritaje no sólo ha dado señales de que se apuesta por un todo o nada, sino que se ha atrevido a aventurar penas de prisión como justo resultado final del partido.
    El equipo de Ronaldo. Al contrario que en la película, Cristiano Ronaldo no contará con Sylvester Stallone en la portería, ni con Pelé en la delantera, pero no parece estar por ello menos seguro de su victoria. El prestigioso despacho de abogados Baker&McKenzie asume su defensa y, por la gravedad de los cargos a los que se enfrenta, debe de haber asegurado rotundamente a su cliente la imposibilidad de encajar ni un solo gol. El ataque, reforzado y medido hasta el milímetro, vendrá apoyado por la complejidad normativa de este tipo de operaciones, liderado por un informe de la consultora Nielsen referido a la calificación de las rentas obtenidas por Cristiano como generadas fuera de España, un peritaje realizado por el bufete Equipo Económico −en el que se alegan irregularidades en la normativa aplicada en la liquidación realizada por Hacienda− y una batería de los mejores abogados fiscalistas encargados de demostrar la falta de voluntad y el desconocimiento en la posible actividad defraudatoria de su defendido.
    El colegiado. Si bien la primera parte del encuentro está siendo arbitrada por la Magistrada del Juzgado de Instrucción I de Pozuelo, la segunda parte, que determinará el resultado del encuentro, será arbitrada y por supuesto sentenciada por los magistrados de la Audiencia Provincial de Madrid, en cuya motivación de la sentencia deberán dictaminar o bien las penas de prisión correspondientes, o bien la inexistencia de delito y su inmediata remisión a la Agencia Tributaria para una liquidación en sede administrativa.
    El desarrollo de los noventa minutos. Hemos presentado a los protagonistas del encuentro, pero hemos pasado por alto las estrategias de uno y otro equipo, algo que daría para mucho más de un artículo pero que conviene desgranar para que los lectores puedan no sólo comprender en profundidad los elementos que están en juego, sino también hacer sus propias apuestas sobre el resultado final.
    Pues bien, por un lado, el peritaje de la Hacienda Pública estima una evasión fiscal realizada por el jugador al ocultar 14,7 millones de euros derivados de sus derechos de imagen utilizando un montaje de empresas radicadas en el extranjero. Más concreto, Ronaldo simuló ceder sus derechos de imagen a una sociedad llamada Tollin Associates LTD, domiciliada en las Islas Vírgenes Británicas y de la que era socio único, para a su vez ceder la explotación de dichos derechos de imagen a otra sociedad ubicada en Irlanda con el nombre de Multisports&Image Management LTD, que era la que “efectivamente” se dedicó a la gestión y explotación de los derechos de imagen de Cristiano Ronaldo y sin que la sociedad ubicada en las Islas Vírgenes Británicas desarrollara actividad alguna. Todo ello con el único objetivo de ocultar sus ingresos al fisco español y no tributar por dicha renta.
    Por otro lado, la estrategia de la defensa consiste en demostrar que este entramado societario correspondía a un esquema de tributación ya aceptado por la hacienda británica cuando Ronaldo jugaba en el Manchester United; y que, con la normativa tributaria internacional en la mano, sería una tributación como mucho cuestionable, es decir, una mera discrepancia valorativa que no podría ser considerada dolosa al basarse en una interpretación razonable de la norma (apoyada asimismo por una regularización en periodo voluntario de estas rentas al poder entrar en diferencias de valoración con las realizadas por la Hacienda española).
    En suma, nos encontramos ante una batalla jurídica que se puede resumir gráficamente del siguiente modo: “testaferros, paraísos fiscales y nula tributación” versus “discrepancias de valoración, interpretaciones razonables e irregularidades normativas”.
    Que ruede el balón. En fin, el partido ya ha comenzado, y desde el punto de vista jurídico será –de hecho, ya lo está siendo− apasionante. Y para Ronaldo, al igual que el título de la célebre película de Houston, determinará si cometió una evasión que imputaría penas de prisión, o si obtendrá una victoria que hasta el momento ninguno de los innumerables jugadores de fútbol inspeccionados y regularizados por la Hacienda Española ha conseguido ni siquiera de forma muy remota.

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