
‘Dejad de tocarme las manillas’ resume el sentir de muchísima gente. Bajo el pretexto del ahorro, gobiernos europeos y la propia Unión Europea manipulan como si ajustando los relojes dos veces al año se mejorara la economía, cuando lo que pasa es que se perjudica la salud. El cambio de hora está al servicio de intereses productivos de un grupo de empresas y lobbies que los gobiernos no identifican, las mantienen en secreto por dudosos intereses. Manipulando el tiempo favorecen un neocapitalismo que erosiona la salud y debilita la democracia pública, imponiendo rutinas artificiales sin justificación real.

Frente a la manipulación y los bulos que envuelven el cambio de hora, se impone la necesidad de un lector informado, capaz de cuestionar el discurso oficial. Ese es el simbolismo de las manillas del reloj en forma de libro, documentarse es una obligación cívica para desmontar relatos interesados y resistir una narrativa que confunde, simplifica y desinforma deliberadamente.
El reloj de 14 horas como recurso para protejerse del cambio horario – Aieteko Bizilagunen Elkartea
Con el cambio de hora se descansa menos y peor – Aieteko Bizilagunen Elkartea
