Dar de comer al hambriento…

Desde hoy está prohibido repartir en los espacios públicos de Donostia las cenas preparadas por Kaleko Afari Solidarioak (KAS), que se distribuían en la plaza de la Constitución, la plaza de Gipuzkoa y el entorno de Anoeta.

La decisión procede formalmente del Ayuntamiento de Donostia, mediante una resolución municipal fechada ayer. La responsabilidad política corresponde al Gobierno municipal formado por PNV y PSE-EE, aunque el principal impulsor y portavoz de la medida ha sido el alcalde, Jon Insausti.

El Ayuntamiento afirma que la prohibición se apoya en informes de Espacio Público, Salud y Medio Ambiente, Acción Social y Guardia Municipal, que no han sido contrastados con nadie

Kaleko Afari Solidarioak denuncia que la medida dejará a más de 300 personas sin un plato de comida caliente. El colectivo considera que la prohibición es discriminatoria con la gente más necesitada y que se ha adoptado sin garantizar previamente una alternativa suficiente. Recuerda, además, que durante casi seis años ha cubierto una necesidad que las instituciones no atendían completamente.

KAS advierte que con la aportación adicional de 500.000 euros por ‘Otorduak’ no se llegará necesariamente a todas las personas que acudían a las cenas solidarias, ya que exige empadronamiento o arraigo, participación en itinerarios sociales y otras condiciones de acceso. Las cenas, en cambio, funcionaban de manera inmediata y sin requisitos.

2024-10-24, Donostia. Kaleko Afari Solidarioak debekatu ditu Udalak, agerraldia salatzeko

No se puede retirar una ayuda básica antes de asegurar que todas las personas atendidas dispondrán de una alternativa efectiva desde el primer día. Que una cena no resuelva el sinhogarismo no significa que sea innecesaria para quien tiene hambre esa noche.

El Gobierno Municipal abraza la idea de la ultraderecha que relaciona pobreza, migración e inseguridad, como viene haciendo desde el cambio de alcaldía. El aumento de intervenciones policiales en determinadas zonas no demuestra por sí mismo que las cenas sean la causa de los delitos.

Trescientas personas podían cenar caliente gracias a otras tantas que ofrecían su tiempo, su esfuerzo y su generosidad: Ciudadanía solidaria para ayudar a quien más lo necesita. ¿Dónde está el problema?

Dar de comer al hambriento forma parte de nuestra formación más básica, es una de las obras de misericordia, que el partido del ‘Jaungoikoa eta Lege Zaharra’ debería respetar. Prohibir las cenas solidarias sin garantizar una alternativa suficiente convierte el hambre en un problema de conciencia para todos nostros.

5 comentarios en “Dar de comer al hambriento…”

  1. Anuncian desde el Ayuntamiento la puesta en marcha de servicios sociales que cumplirán la misma labor que la ahora proscrita. Ya veremos. Al igual que la decisión de publicitar la nacionalidad de los detenidos –ni siquiera de los condenados–, estas actuaciones parecen más dirigidas a satisfacer al PP que a solucionar problemas. Cabe preguntarse en qué mejora todo esto a la ciudad, que no es otra cosa que lo que son sus ciudadanos. Más allá de cada decisión puntual, todo esto no es más que otro anexo del corpus ideológico que nos traen los vientos que soplan y que no veo en qué va a mejorar el mundo.

    Y llegados a este punto, por qué no preguntarse cosas, como dónde quedó la inclemente murga que nos dieron con lo de «la ciudad educadora», qué pasó, diez años después, con todos esos interminables discursos de «acogida» y no sé qué «entre diferentes», qué fue de las campañas bajo el ingenioso y vacuo lema de «convivir-vivir con», en qué momento se evaporaron los mensajes de programas como Europa Transit, a dónde se fue toda aquella prosopopeya que nos tocó padecer para nada. Por no hablar del dinero público con el que se sufragó el festín, que daría para varios miles de cenas solidarias y otras tantas egoístas.

    Efectivamente, las ciudades se parecen cada vez más entre sí, no tanto porque acojan las mismas marcas como por la insaciable reclamación de más seguridad por parte de sus habitantes. En línea con los tiempos, alega Jon Insausti que los delitos se habían «duplicado» en las zonas de reparto. Que sepa el alcalde que algún día dejará el cargo y lo hará entre quejas ciudadanas sobre la inseguridad que padece el exclusivo ‘Bronx del Cantábrico’ y eso que a día de hoy, no hay nada más arriesgado que instalar una pantalla gigante para ver un partido de ‘La Roja’ o acoger a los animosos muchachos de las aficiones del equipo visitante.

    Con el fin del reparto de comida entre los que no tienen otro recurso queda clausurado, el experimento de Donostia 2016 y abolido su improbable legado. Paradójicamente, con la prohibición de que prosigan con su actividad los incautos repartidores de comida, los únicos que al parecer se creyeron que todo aquello de la Capitalidad Cultural Europea iba en serio

  2. Sr. Alcalde. Ud. ha pensado con sus explicaciones dadas, la repercusión que puede ocurrir con esas 300 personas que a partir de ayer no recibirán la única comida diaria? pues le abocamos a la delincuencia. Es justamente lo que según todos los responsables de este error desean evitar. Si dicen que una comida no es suficiente, pues piense en que cero comidas, es un horror. Su actuación ha sido pensada en dos días sin tener en cuenta al voluntariado ni su acercamiento a ellos durante 7 años para qué necesidades podían tener. Y así su precipitación indica poca sensibilidad poca programación o escasa, pues decir palabras sin tener nada preparado es otro error gravísimo. Muy buenas intenciones pero…¿y los 300 seres humanos que no tienen comida? Luego dirán que hay problemas en la calle. Pero si lo provocan todos los que han realizado este error descomunal. Un saludo

  3. La mística de la solidaridad

    El Ayuntamiento de Donostia ha prohibido las cenas solidarias en la vía pública dirigidas a personas sin hogar, alegando razones de seguridad, falta de autorización y ausencia de un itinerario coordinado de inclusión social. El alcalde ha anunciado más recursos económicos y una gestión más eficaz, pero el texto plantea una cuestión decisiva: no basta con dinero; también hacen falta cercanía, respeto, afecto y personas —profesionales o voluntarias— con una verdadera «mística» de solidaridad.

    Esta reflexión enlaza con Juan Luis Vives, quien en 1526 escribió el Tratado del socorro de los pobres. Frente a las políticas que ocultaban, perseguían o encarcelaban a quienes vivían en la miseria, Vives defendió una intervención pública organizada. Propuso identificar las necesidades concretas de cada persona, ofrecer ayuda material, formación y trabajo cuando fuera posible, y evitar que la asistencia se percibiera como una carga injustificada.

    También sostuvo que la pobreza no podía quedar únicamente en manos de la caridad privada o religiosa. El municipio debía asumir el liderazgo, coordinar la ayuda pública y colaborar con la iniciativa social. La conclusión es clara: combatir el sinhogarismo exige recursos, organización y responsabilidad institucional, pero también humanidad, confianza y acompañamiento personal, especialmente con quienes han perdido toda esperanza.

  4. No hace falta recurrir al precepto bíblico de dar de comer al hambriento para intentar solucionar un problema real, basta con ser simplemente humano. Es más, desde un punto de vista egoísta, evitar la miseria beneficia a toda la comunidad. Son varias las razones que se aducen para prohibir las cenas solidarias. En un principio se dijo que era, entre otras, por razones de seguridad, algo que ha sido aceptado por la mayoría de la ciudadanía. Luego se ha rectificado y se ha dicho que no era ese el principal ni único motivo. Lo que claramente no se dice es que hace feo tener en la calle durante aproximadamente una hora a gente sin recursos en una ciudad con alta cualificación turística. ¡Qué pena no ser nominada para una ciudad altamente solidaria! Si ser demagogo y populista es intentar dar solución a un conflicto que, ya que afecta a la comunidad, es de incumbencia del Ayuntamiento invirtiendo para ello tiempo, dinero y calor humano, sí somos demagogos y populistas. Si la solución va a venir en agosto, ¿no se podía haber esperado unos días antes de tomar esta dramática solución? Es triste ver cómo se desperdicia este hermoso movimiento de solidaridad

  5. Rafael Alberti ,
    1929 libro de poemas ‘Sobre los ángeles’.
    La letra es la siguiente:

    Ángeles malos o buenos,

    que no sé,

    te arrojaron en mi alma.

    Sola, sin muebles y sin alcobas,

    deshabitada.

    De rondón, el viento hiere las paredes,

    las más finas, vítreas láminas.

    Humedad. Cadenas. Gritos. Ráfagas.

    Te pregunto:

    ¿cuándo abandonas la casa,

    dime,

    qué ángeles malos, crueles,

    quieren de nuevo alquilarla?

    Dímelo.

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