La plutocracia trumpista ha clavado sus garras en Venezuela

Varios cientos de personas se han congregado en los jardines de Alderdi Eder, frente al Ayuntamiento, donde han desplegado una pancarta con el lema de la convocatoria, -en la foto- para expresar su rechazo al ataque de Estados Unidos en Venezuela y exigir la liberación de su presidente, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores

Con el lema ‘Eraso inperialistarik ez. Venezuelak burujabetza. Venezuelar herriarekin bat!’ (No a los ataques imperialistas. Venezuela soberanía. ¡Con el pueblo venezolano!), las concentraciones han sido convocadas por la plataforma internacionalista Hegoak, que integran distintos agentes políticos, sindicales y sociales

En los comunicados que se han leído, en euskera y castellano, contra el «imperialismo» de Estados Unidos, los convocantes han denunciado firmemente el ataque militar de «extrema gravedad» y el «secuestro ilegal» de Maduro.

La plataforma ha reivindicado «la soberanía de todos los pueblos y personas del mundo como un principio imprescindible». «Nadie puede tomar decisiones sobre el pueblo venezolano. Eso corresponde única y exclusivamente al propio pueblo venezolano y a nadie más», han recalcado.

Se han coreado frases reclamando la libertad de Maduro y la salida de los «yankis» de Venezuela. «No nos da la gana de ser una colonia norteamericana» ha sido otro de los gritos proferidos.

Trump ya adelantó que «está dispuesto a intervenir en las elecciones en Europa a favor de la extrema derecha», razón por la que ha considerado necesario manifestarse «para apoyar la paz, la democracia y el derecho autodeterminación».

Los reunidos, han permanecido en el lugar un cuarto de hora, durante el que la mayor parte del tiempo han estado en silencio, aunque en algunos momentos han coreado lemas contra el imperialismo y los ‘yankis’, así como en apoyo a Venezuela. Tras la lectura del comunicado han dado por concluida la protesta con un gran aplauso.

El precio que Israel pagará por el genocidio es la desintegración moral. – Aieteko Bizilagunen Elkartea

Elon Musk y Donald Trump: la siniestra pareja – Aieteko Bizilagunen Elkartea

5 comentarios en “La plutocracia trumpista ha clavado sus garras en Venezuela”

  1. Mirar, ver, percibir… y actuar. No es solo una secuencia de palabras: es una actitud ante el mundo.
    Cada día abrimos las noticias y parece que todo apunta en la misma dirección: incertidumbre, conflictos, retrocesos de los valores democráticos… Corremos el riesgo de que nos empujen a pensar que el futuro ya está decidido y que solo nos queda asumirlo y resignarnos como espectadores cansados.
    Pero el futuro no está escrito. El futuro se construye —o se resigna— en función de cómo respondemos a aquello que vemos.
    El verdadero enemigo puede ser el desaliento y la fatiga moral que nos susurra que cualquier intento llega tarde, que cualquier esfuerzo es inútil.
    Cuando el ruido mediático ensombrece lo visible, el primer paso es no perder la convicción de que seguimos siendo sujetos y no meros espectadores del mundo.
    Mirar no basta. Ver no basta. Percibir no basta.
    Solo cuando actuamos —cuando decidimos no rendirnos al desaliento— empezamos a escribir de verdad el futuro.
    Porque, efectivamente, el futuro no está escrito.
    Así deberemos demostrarlo en 2026
    Feliz año

  2. Abel Mancisidor

    Con el paso de las horas, empieza a estar claro que la captura de Nicolás Maduro en una operación militar ilegal de Estados Unidos no inaugura una nueva era para Venezuela; desnuda, más bien, una vieja lógica que Washington ha decidido ejercer sin pudor bajo el mando de Donald Trump. El mensaje que emana de las declaraciones de Marco Rubio y del propio Trump sobre la operación es brutalmente simple: entramos porque podemos, nos quedamos lo que nos convenga y decidimos quién manda según nuestros intereses. No hay defensa de la democracia, no hay relatos humanitarios, no hay siquiera el esfuerzo retórico de otras épocas. La violación de la soberanía venezolana para la explotación de sus recursos ya no se disfraza de excepción ni de mal menor. Se ejerce a cara descubierta

  3. BALTASAR DEL HERA FONTANNEDA

    Baltasar
    Hay que estar de acuerdo con los comentarios anteriores, sea a nivel mundial.
    Pensais que en «ciudad pequeña el conjunto ciudadanos idem «y relativizando lo que son aquellos niveles no comparables con lo siguiente ;,aquì en Donostia Ayuntamiento/ciudadania hay tambien en las relaciones y temas que afectan como falta de empatia distanciamientos sin aclarar los porques de la falta de ,atencion descuido,innacion para mejorar las comunicaciones que son de manera particular pequeñas ( la acera, la baldosa ,el bidegorri el alumbrado,la suciedad ,los arboles,) y algo mas grande y deseperante y costoso la falta de vivienda que entre politicos Municipales, de Diputacion y G.Vasco, no exita un acuerdo ni un plan director que ayude y prevea soluciones y respuestas para lo reclamado. Entonces el/los ciudadanos insatisfechos se cabrean . Ello no nos tiene que desanimar ni tampoco resignar, plegandonos «al ya lo haran, tipico del funcionariado» , tenemos que continuar insistiendo con los escritos y las palabras sin esperar que se cumpla la procalama reciente de novel alkate,
    Al ciudadano en San Sebastian, se le escucha, ojo esta palabra dicha tiene su profundidad.

  4. ley de la selva

    Noticia de última hora. Las fuerzas de actuación rápida del ejército chino, encabezadas por los reconocidos Dragones Marinos han secuestrado en la noche de ayer al presidente de Taiwán, Lai Ching-te, y a su esposa Wu Mei-Ju, mientras las fuerzas regulares bombardeaban lugares estratégicos de la isla. Ambos han sido trasladados a Pekín para ser juzgados por narcoterrorismo. El revuelo mundial ha sido enorme. Naciones Unidas ha convocado de inmediato una reunión urgente de su Consejo de Seguridad, mientras Donald Trump se mostraba indignado y dispuesto a movilizar a sus fuerzas Armadas para defender con la sangre de sus soldados al régimen de Taiwan. “Es totalmente inaceptable que se produzca en pleno siglo XXI una vulneración de este calibre del Derecho Internacional”, ha dicho. También Rusia se ha mostrado dispuesta a intervenir, según ha anunciado Vladímir Putin, mientras la Unión Europea ha emitido un comunicado durísimo contra el régimen chino, exigiendo la inmediata liberación de Lai Ching-te y su esposa.

    La situación internacional es crítica. El mundo tiembla.

  5. Un día dice que la guerra va para largo, al siguiente, que está a punto de terminar y antes del anochecer, que desbloqueará por la fuerza el estrecho de Ormuz. Si Trump fuera un gobierno de coalición, los comentaristas políticos dirían que hay problemas entres los socios, pero como todas esas opiniones parten de una misma persona, cuesta escribir que se trata de un individuo emocionalmente inestable en el mejor de los casos y esquizoide en el peor de los escenarios.

    No es el único: todos los días amanezco con la noticia de que Tel Aviv se encuentra reducida a escombros, Netanyahu ha muerto y su hermano, también. Esto último es cierto, pero ocurrió en 1976. Los que emiten estas noticias saben que es falso, al igual que lo saben quienes las difunden, pero les da lo mismo porque en la nación narcisista lo fundamental es ver que sus anhelos aparecen negro sobre blanco.

    Falta comprobar cuánto dura la guerra. Si termina pronto, la Real jugará su final de Copa en un mundo en postguerra; si se prolonga, lo hará en un mundo en guerra. La última vez que disputó ese título lo hizo bajo la pandemia y las restricciones que obligaron a dejar vacío el estadio, y no tengo claro que en esta ocasión no sea igual de arriesgado acudir a las gradas sevillanas. En esto del fútbol como laboratorio de ensayo de la vida, las masculinidades pequeñitas derivadas de Freud saben qué complejos incurables alumbran comportamientos mamarrachos.

    Contó distraídamemente el presidente de EE UU que, colocado en la disyuntiva de hundir o capturar un barco iraní, optó por la primera opción ya que su entorno le hizo ver que «es más divertido hundirlo (…) Supongo que, probablemente, sea verdad». Aquí lo único que hizo Trump fue llevar hasta sus últimas consecuencias la pulsión violenta que conduce a grupos de aficionados a quedar con la hinchada rival para pelearse. Sin que sea obligatorio. Pudiendo no hacerlo. Con todos los bares y terrazas de Sevilla a tu disposición. Es difícil ser más idiota.

    Todo esto en el terreno teórico. En el práctico, constatar que si en el ámbito de la violencia, cualquier club cuenta con algún grupo de aficionados capaz de provocar cierto nivel de violencia, el Atlético de Madrid siempre está ahí un punto por encima de los demás. Son los mismos superespañoles blancos que predican que «reyerta» y «gitanos» son dos palabras inseparables. A veces, las aficiones que se cruzan con la del equipo colchonero salen con un nombre propio: en el caso de la Real, Aitor Zabaleta; en la del Depor, Francisco Javier Romero Taboada.

    A nadie se le escapa que antes del partido, y en función del resultado puede que también después, en algún punto de la capital andaluza estallarán las agresiones porque qué es para algunos un partido de fútbol sin un buen intercambio de golpes y lo que surja. Sólo queda esperar que no merezcan más que un pequeño titular.

Deja un comentario

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll al inicio