
El rodamiento lleva en su centro el logotipo de Aieteko Institutua BAI Kolektiboa porque representa una idea sencilla: cuando todas las piezas colaboran, el barrio avanza.
Un rodamiento permite que una pieza avance y gire con suavidad. Reduce el rozamiento, evita el desgaste, soporta cargas y aprovecha mejor la energía. No es un elemento decorativo: es una pieza esencial para que todo el mecanismo funcione.
La educación pública cumple en un barrio una función semejante. Una escuela secundaria en Aiete daría continuidad al recorrido iniciado en la escuela pública de Infantil y Primaria. Evitaría desplazamientos innecesarios, reduciría dificultades para las familias y facilitaría que el alumnado creciera y se formara en su propio entorno.
El rodamiento no ha quedado anticuado con la mecanización. Al contrario: la modernidad lo ha hecho más preciso, resistente y necesario. También una red educativa moderna necesita centros cercanos, bien comunicados y adaptados al crecimiento de la población. La innovación no consiste solamente en incorporar nuevas tecnologías, sino en organizar mejor los servicios públicos y acercarlos a la vida cotidiana.
Las bolas del rodamiento trabajan conjuntamente, distribuyen las cargas y hacen posible el movimiento. Del mismo modo, el Instituto Público de Aiete necesita la colaboración de todos: comunidad educativa, familias, asociaciones vecinales, Ayuntamiento, Gobierno Vasco y grupos políticos.
Ese apoyo social y político ya existe. Ahora debe convertirse en estudio, planificación, presupuesto y compromiso institucional.
Aiete necesita una enseñanza pública completa. El instituto es el rodamiento que dará continuidad, equilibrio y futuro a su comunidad educativa.


