
Entre las enseñanzas aprendidas en nuestro reciente viaje a Japón, una resulta especialmente útil para defender la secundaria pública en Aiete: La escuela también se alimenta de las condiciones del contexto que la rodea, se nutre de un entorno seguro, cercano y atento a las necesidades del alumnado
Calles tranquilas, recorridos seguros, transporte fiable y una comunidad atenta permiten que niños y adolescentes se desplacen con confianza. Contar con un instituto público en el propio barrio responde a ese mismo principio: acercar la educación, reducir desplazamientos innecesarios y reforzar la vida comunitaria.
Adaptar el barrio a las necesidades de quienes crecen en él es construir una ciudad más habitable para todas las personas.

El cerro, nudo, muro, de las ‘Jesuitinas de Aiete’, en el cruce del paseo de Oriamendi con el paseo de Aiete, forma una enrevesada, oscura, abrupta y fea zona. Su modificación es clave para mejorar la calidad de vida ciudadana en Aiete y en la ciudad
Condiciones previas:
- Las Jesuitinas han abandonado el lugar
- El ayuntamiento de Donostia, con el apoyo unánime del pleno municipal, ha estimado que Aiete necesita un Instituto Público, sin descartar que éste ocupe el actual edificio vacío que dejan las monjas
- En torno al cerro de las Jesuitinas se extiende la zona de Etxadi y de Pagola, Aiete Ikastetxea, Axular Lizeoa, el Colegio Inglés y el Colegio Alemán, además de Gautena
- El muro de las Jesuitinas impide la prolongación del bidegorri por el paseo Oriamendi, que ya aprobó el ayuntamiento en su día.
- La calzada que bordea el muro de las Jesuitinas registra un tráfico infernal, y la acera del paseo de Oriamendi está llena de baches, es irregular e intransitable
- En el PMUS propusimos -con Kalapie- crear una «zona de convivencia» para mejorar la seguridad vial en la demarcación -Axular Lizeoa, Aiete Ikastetxea, Hiru Damatxo- dando prioridad a peatones y bicicletas, y fomentando el caminar y andar en bicicleta. Límites de velocidad muy bajos. Señales pintadas en el suelo y carteles visibles que indican rutas escolares. Circulación solo autorizada al transporte público
Estos cambios exigen una modificación puntual del PGOU para adaptar la calificación urbanística de la parcela.

En Japón es habitual que niños de cinco o seis años se desplacen solos al colegio. Muchos caminan desde su casa hasta el centro educativo, sin la compañía de un adulto, y para eso han creado las condiciones necesarias.

Este hábito comienza a introducirse de forma gradual en las niñas y en los niños. Durante las primeras semanas, los menores practican el recorrido con sus padres hasta memorizarlo. Después repiten la ruta con cierta supervisión indirecta, por ejemplo con un adulto observando desde cierta distancia. Cuando el trayecto ya es conocido, el niño puede hacerlo de forma autónoma.

Esta forma de desplazarse al colegio no es algo improvisado. Las escuelas públicas se sitúan dentro del barrio para que la distancia sea corta y segura. Se limita el tráfico de coches en los horarios de entrada y salida escolar.

Diseñar el barrio teniendo en cuenta a los peatones más jóvenes, es una oportunidad para Aiete: es necesario introducir el cerro de las Jesuitinas en la planificación del barrio con una propuesta de ´modificación parcial´ del Plan General de la ciudad

En esto se basa la propuesta de Lantxabe. La escuela primaria está en un centro equidistante en el barrio, proponemos que la secundaria siga el mismo patrón, sin necesidad de desplazarse al Antiguo o hasta Amara


Lo que se aprende de niños . Que majos van
Japón estrenó este martes la designación de “día de calor cruel” (‘kokushobi’, en japonés) tras registrar temperaturas de al menos 40 grados en varias localidades del país, después de que la agencia meteorológica nacional adoptase el nuevo término en abril.
Según datos registrados por la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), la ciudad de Toyota, en la prefectura japonesa de Aichi, experimentó temperaturas de hasta 40,1 grados Celsius, mientras que Tajimi y Gujo, en la cercana prefectura de Gifu, registraron hasta 40,3 y 40 grados Celsius, respectivamente.
Tanto para Toyota como para Gujo se trata de la mayor temperatura jamás registrada, según la cadena pública de televisión japonesa NHK