Fue el pasado 23 de mayo de 2025; la primera planta del caserío se convirtió en el escenario de un sublime acto musical en recuerdo de nuestra querida compañera
Música y caserío se fusionaron como dos amores de una mujer tenaz, de temple inquebrantable.

El cariño por la música tenía en Ana raíces profundas por una herencia familiar que siempre llevó con orgullo [en su árbol genealógico encontramos al Padre Donosti], que compartía con toda su familia y que ha heredado su propio hijo.
Nuestra compañera era parte activa del grupo de ‘Guitarra y Cuarteto de flauta dulce de la Escuela Municipal de Música’. (Que tengamos constancia el grupo viene sembrando sus obras en el caserío desde hace desde hace al menos tres lustros).
La música en Katxola – Aieteko Bizilagunen Elkartea
El caserío Katxola, con su arquitectura tradicional y su historia ligada a la producción de sidra, ofreció un entorno íntimo y resonante para el evento. La acústica natural del lugar potenció la calidad de las interpretaciones, permitiendo que cada nota llegara con claridad y calidez al público.

Por el grupo de ‘Guitarra’, Igor Intxausti y, por el ‘Cuarteto de flauta dulce’, Juantxo Vega, se eligió un repertorio renacentista y de música popular vasca, creando en el contenedor-baserri una experiencia única, donde la historia, la cultura y el afecto se entrelazaron en una velada inolvidable.

Juan Carlos Berzosa, -en la foto presentando el evento- pidió a Juantxo Vega, director y promotor del concierto que, para celebrar la vida de Ana Etxeberria, le dedicara dos obras del programa, una triste y otra alegre, que simbólicamente recogían el ánimo de la asistencia y del propio Juan Carlos.
En el intimísimo concierto se interpretaron composiciones para guitarra y cuarteto de flauta dulce, dirigidas por Juantxo Vega, en varios casos con arreglos del propio Juantxo.

El programa fue interpretado por estudiantes de la Escuela Municipal de Música, acompañados por sus profesores, el citado Juantxo Vega, e Igor Intxausti, citados más arriba . El repertorio abarcó piezas para guitarra y cuarteto de flauta dulce, reflejando la dedicación y el talento de los jóvenes músicos, e incluyó canciones vascas de los siglos XVII y la época y, por tanto, su sonido en el baserri era similar al que se pudo escuchar en los siglos XVII y XVIII -el caserío es de esa época, aunque en su interior, en aquellos tiempos, los sonidos fueran otros ¿Kirikoketa?-. Juantxo Vega tocaba la flauta contrabajo recta, un instrumento impresionante tanto en tamaño como en sonido. No es común verla en conciertos, un regalo para los presentes


El evento reunió a 16 músicos, cuatro flautas y doce guitarras, dirigidos por Juantxo Vega -flautas- y por Igor Intxausti -guitarras- y convocó a más de 100 asistentes, con Ana en el corazón. Esta asistencia masiva, mostraba la huella profunda que ella dejó en quienes la conocieron. Se creó un ambiente cálido y acogedor, propio de este espacio emblemático de Donostia.
Las piezas seleccionadas, tanto para flauta como para guitarra, reflejaron la riqueza y diversidad del repertorio de la época, destacando la importancia de la música instrumental en el Renacimiento. Se interpretaron, entre otras, obras de compositores como Claude Gervaise (La Venissiene), Aurelio Bonelli (La Licori) y Josquin des Prés (El grillo). Además Hiru kontradantza (Sarriegi) y composiciones vascas de raíz popular, con arreglos del propio Juantxo, como Atzo ttun ttun -en el video-
o Erregina ta Saratsa
El video de arriba -clicar- también tomado en el baserri [ Bewitched (Bothered and Bewildered), es una melodía de espectáculo y canción popular del musical de Rodgers y Hart de 1940, que forma parte del Gran Cancionero Americano.]
En la foto de abajo, el lunch que Lantxabe ofrece a las personas asistentes, de la mano de Jaime y de Juan Carlos

PD.- Para quienes deseen profundizar en la música interpretada durante el homenaje, existen diversas partituras y recursos disponibles que permiten explorar el repertorio renacentista para flauta y guitarra. (Ver programa más abajo).

