Quememos las hojas secasPor Lantxabe / 31 diciembre 2014 Quememos las hojas secas y solamente dejemos el diamante puro, para incorporarlo al recuerdo, al sol de hoy, al tesoro de los mirtos venideros… ¡Sólo a la guirnalda sola de nuestro infinito ensueño, lo ardiente, lo claro, lo áureo, lo definido, lo neto! JUAN RAMÓN JIMÉNEZ Comparte esto: Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir Relacionado