
Cuarteto de cámara de la Música Mundi (Waterloo-Bélgica),
Sábado 24 de octubre, 18:00
El Wantherheim, es un cuarteto joven, formado por estudiantes de la prestigiosa escuela de música de Waterloo de Bélgica. Han sido invitados por el ayuntamiento de Hondarribia y hemos aprovechado para traerlos a Katxola.
WANTERHEIM STRING QUARTET
Cuarteto Wantherheim, una formación de música de cámara integrada por jóvenes intérpretes formados en la prestigiosa institución Música Mundi (Waterloo-Bélgica), escuela que ofrece educación a jóvenes talentos de todo el mundo entre los 10 y 18 años. El cuarteto nació en 2024 a raíz de una colaboración en torno al Quinteto para piano y cuerdas de M. Bruch. Tras esta primera experiencia, los cuatro integrantes decidieron consolidar la agrupación de manera permanente dada la afinidad musical, la compenetración técnica y la homogeneidad de su sonido.
La agrupación está formada por
Wout Callens (17 años, Bélgica) – Primer violín
Antoni Jarosz (17 años, Polonia) – Segundo violín
Aimar Herrera (17 años, Irun) – Viola
HaiYue Yang (17 años, China) – Violonchelo
PROGRAMA
F. Mendelssohn: Cuarteto de cuerda nº 2 en LA menor, Op. 13
D. Shostakovich: Cuarteto de cuerda nº 9 en MI bemol mayor, Op. 117Os

Wanterheim String Quartet ha venido de visita a Gipuzkoa este fin de semana aprovechando la presencia en el grupo del violista irundarra Aimar Herrera. Se trata de un proyecto musical de cuatro jóvenes intérpretes, todos de entre 16 y 17 años, que comenzó hace un par de cursos en la Música Mundi School, en la localidad belga de Waterloo, donde se forman jóvenes promesas de todo el mundo.
El sábado el cuarteto actúa en Katxola y el domingo lo hará en Hondarribia, en kultur etxea, a partir de las 18.00 horas.
Aimar Herrera se fue a Musica Mundi con solo 14 años y allí ha ido progresando en su formación como intérprete. «Hicimos este grupo hará casi dos años para una audición que promovió el colegio y el profesor de violín nos dijo que teníamos un sonido muy profesional y que debíamos mantenerlo», explica el irundarra. Eso hicieron, aunque el desarrollo del proyecto no ha sido fácil porque uno de los componentes se ha graduado y ya estudia ahora en Suiza. A finales de curso se gradúa el chelista, el año que viene los otros dos, pero estamos decididos a seguir con el grupo». El motivo tiene que ver con lo personal, con la buena relación interna, pero también con que «eso hace que desde el principio funcionáramos. Cuando tocamos, simplemente sonamos juntos. No es fácil de conseguir y nosotros lo tenemos casi de manera natural».
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Este concierto nos recuerda el primero que se organizó en Katxola, fue el 9 de septiembre de 2005, en el marco de las fiestas de Aiete; una tarde inolvidable con el cuarteto EKAI; iniciativa que fue la precedente de lo que esta siendo parte de la actividad en el caserío: un espacio de encuentro entre la música, la cultura y la vida del barrio.

Aquel viernes, a las 19:30 horas, el cuarteto de cuerda EKAI fue el protagonista. El concierto, de entrada gratuita, [pero con invitaciones porque sabíamos que el salón se iba a llenar], ofreció un variado programa que combinaba compositores de la música clásica —Bach, Vivaldi, Händel, Purcell, Corelli, Pachelbel y Albinoni— con piezas de autores contemporáneos como Ennio Morricone, James Horner y Leroy Anderson. Al programa se sumaron melodías populares vascas, entre ellas Haurtxo polita, Maitia non zira y Nere herriko neskatxa maite, que aportaron una emoción especial a aquella primera experiencia.

La música encontró acomodo entre los muros del caserío, demostrando que Katxola podía ser, como así ha sido, un lugar para disfrutar y compartir la cultura.
21 años más tarde se puede afirmar que el primer concierto celebrado en Katxola, fue una experiencia que abrió nuevas posibilidades para la vida cultural y vecinal del caserío.
Seis años más tarde se inauguró la Casa de Cultura
