La ‘Perla’ de La Concha ya es de bronce

La isla de Santa Clara nunca será la misma. Se ha inaugurado la intervención artística de la artista donostiarra Cristina Iglesias dentro del faro: ‘Hondalea’. El interior del faro parece una cueva marina de bronce: la invención de Iglesias parece «natural«. La obra ha contado con un presupuesto de 5 millones de euros y varios agentes sociales han denunciado que puede provocar un deterioro del ecosistema de la isla por la previsible masificación, una «turistificación» de la isla.

Se oía claramente el bullicio de las gotas de agua caídas, y una especie de silbido y silbido de las olas, que se agitaban, silbaban y golpeaban las rocas como seres salvajes completamente libres. El diálogo entre el mar y las rocas fue magistralmente descrito por Virginia Woolf en su libro Farorantz, que también ha sido introducido y creado con maestría por la artista donostiarra Cristina Iglesias en el faro de la isla de Santa Clara.

[Una digresión

Al faro (en euskera, Farorantz) es la quinta novela de Virginia Woolf, publicada el 5 de mayo de 1927. Esta novela es un hito del alto modernismo. El texto, centrado en la familia Ramsay y sus visitas a la isla de Skye en Escocia entre 1910 y 1920, manipula hábilmente el tiempo y la exploración psicológica.

Al faro sigue y extiende la tradición de los novelistas modernistas como Marcel Proust y James Joyce -autores de referencia en las tertulias de Aiete-, en la cual la trama es secundaria respecto a la introspección filosófica y la prosa puede ser retorcida y difícil de seguir. La novela incluye poco diálogo y casi ninguna acción; la mayor parte de ella está escrita como pensamientos y observaciones. La novela recuerda el poder de las emociones infantiles y enfatiza la transitoriedad de las relaciones adultas. Entre los muchos tropos y temas del libro están la pérdida, la subjetividad y el problema de la percepción.

Con esta obra y con la precedente, La señora Dalloway, la crítica comenzó a apreciar la originalidad de Woolf al utilizar recursos hasta entonces vistos en poesía

Virginia Wolf y su obra La señora Dalloway, estuvieron con nosotros en la tertulia de Katxola el 18 de diciembre de 2008. Era el tercer año del ciclo literatura y cine en Aiete organizado por Lola Arrieta.].

Hondalea’ tras un viaje que ha durado cinco años, ha llegado a su destino: el faro de la isla de Santa Clara. La artista donostiarra Cristina Iglesias, que obtuvo el tambor de Oro en 2016, presenta ahora su intervención artística en bronce.

A partir de mañana, cada visitante realizará su viaje con el barco Aitona Julián III en el muelle. De hecho, eso es Hondalea para el artista: un viaje. «La obra ha asimilado un viaje que ya existía: nuestro viaje a la isla. La isla es un lugar mágico y esta ficción se ha apoderado de la memoria de nuestra propia costa y del mar. Espero que Hondalea se inserte en el tejido cultural que hay en San Sebastián, Gipuzkoa y el País Vasco «, ha dicho Iglesias.

Nada más llegar el barco abuelo Julián a la isla, los visitantes esperan a sus habitantes: las gaviotas propias de la isla. No les hace mucha gracia la aparición de humanos.

En la cuesta, las reacciones son de todo: uno mira la mar azul, el otro se desmaya; el tercero se acuerda de la excursión dominical a la isla hace un par de veranos. Sin embargo, el camino no es el mismo que entonces: se ha reformado, así como el entorno del faro.

Tiene aspecto de novedad y se oye ruido, como si el faro fuera la caja de Pandora: alguno tiene miedo de abrirlo, otro no quiere abrirlo, pero la curiosidad suele ganar a menudo. «¡Tu turno!». Abrimos las puertas y entramos.

Primer pensamiento: «Ha acertado Beñat Sarasola con el nombre«: Hondalea. Aun sin conocer el significado, la sensación es esa: que te vas a hundir. Buscamos el significado – «Cueva de mar», «Barranco en el mar», «Profundidad abisal», «Fondo marino» -, la intervención artística confirma el pensamiento. Entre cuatro paredes, el color y la luz suave del alabastro provoca una sensación de aislamiento y uno se queda consigo mismo. De entre las rocas de bronce sale agua, se oye el sonido del mar, y reina el vértigo.

Según Iglesias, Hondalea es «una experiencia» para los ciudadanos: una oportunidad para reflexionar y huir.

No es una experiencia nueva: cualquiera que haya tenido relación con el mar ha sentido la emoción causada por la naturaleza al mirar las rocas, al caminar alrededor de una cueva marina. Pero esta experiencia es creada por Cristina Iglesias y su equipo. La escultura cuenta con un circuito de agua dulce de una cadencia determinada y el movimiento del agua representa el sonido de las mareas y las olas en las cuevas marinas. El ruedo es un artificio que parece natural, un lugar irreal donde la naturaleza y el ser humano confluyen.

Incluso se puede sentir el olor a cresal -el olor salado del agua del mar-, también es irreal; no se produce ese olor. Parece tan «natural» que hasta el olfato sueña. El agua es dulce. Sin embargo, también puede ser un efecto lateral provocado por el Aitona Julián.

Un regalo de cinco millones de euros

En el libro de Virginia Woolf Al Faro, el relato dice así: «Se podían ver dos hombres en el faro, preparándose para dar la bienvenida«. Santa Clara fue inaugurada anteayer por el alcalde Eneko Goia y el lehendakari Iñigo Urkullu con la presencia de Cristina Iglesias, y el arquitecto británico Norman Foster. «Ha merecido la pena«, consideraba Goia.

«La ciudad te dio el tambor de Oro hace 5 años y ahora tú nos has regalado Hondalea», le dijo el alcalde a la artista. Cristina ha trabajado gratis, pero la obra ha costado 5 millones de euros. Inicialmente contaba con un presupuesto de 1,5 millones de euros.

Los medios vascos, españoles, catalanes y franceses han seguido de cerca la inauguración de Hondalea. El proyecto va más allá de la bahía de La Concha.

Sin embargo, las autoridades insisten en que no tiene un objetivo turístico: «A veces tengo la sensación de que el argumento del turismo se utiliza para desacreditar proyectos. En este caso, el motivo del proyecto es San Sebastián y los donostiarras: es una obra nuestra. No se ha concebido para la promoción turística «, aseguraba el alcalde.

Varios agentes han señalado que la masificación que pueda provocar esta obra en la isla dañará el ecosistema de la isla. Iglesias, por su parte, ha respondido: «Hondalea es cómplice de quienes quieren proteger la isla: ese ha sido mi compromiso. De lo contrario no lo habría hecho«.

Todo está preparado: a partir de mañana los ciudadanos podrán visitar la Isla. Se ofrecerán visitas guiadas y didácticas: además de ver la obra de Iglesias, se podrá conocer la naturaleza y el paisaje de la zona. La obra se podrá visitar desde mañana hasta el 30 de septiembre, siendo la primera a las 11 de la mañana y con una frecuencia de 20 minutos hasta las 19 horas. Las visitas guiadas serán gratuitas, pero habrá que pagar el servicio de la barca.

Los fines de semana, llenos

Todos los fines de semana hasta septiembre están llenos. Habrá actividades didácticas para las escuelas, del 15 de septiembre al 31 de octubre.

Por otra parte, se han organizado diversas actividades relacionadas con la presentación de la obra de arte. La inauguración pública de la escultura en la isla será el fin de semana del 5 y 6 de junio de 2021, y estará precedida por un simposio que se celebrará en el Aquarium de forma presencial con un aforo limitado, denominado La Costa Rocosa – Geología, Ecología, Escultura, codirigido por el experto de arte contemporáneo James Lingwood, director y co-fundador de Artangel y el geólogo y oceanógrafo Adolfo Uriarte, Director de Patrimonio Natural y Cambio Climático del Gobierno Vasco.

Junto a ello, el Museo San Telmo tiene en marcha una exposición sobre la intervención artística Hondalea. Se podrá ver el material original utilizado y documentación sobre el proceso creativo de la obra de arte, así como material audiovisual producido por la propio Iglesias.

Kontxaren barruko perla brontzezkoa da dagoeneko : Irutxuloko Hitza

Es una traducción libre de este artículo de Mikel Elkoroberezibar Beloki para Irutxuloko Hitza

6 comentarios en “La ‘Perla’ de La Concha ya es de bronce

  1. Juan Mari

    La «turistificación» la provoca la masificación de la isla. La propia escultura no perjudicará a la naturaleza: el daño será el masivo número de visitantes

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  2. Gorri

    Juan Mari tiene razón. Existe el riesgo de que se alargue el plazo de visitas a todo el año lo que resultaría perjudicial para especies que viven en la isla, como las aves marinas. ¿Quién puede asegurar que en el futuro no aumentará el número de visitantes? Por el momento la isla está abierta durante cuatro meses, pero el viaje a la isla es muy goloso para el ‘lobby’ turístico y el de ‘terraceo’ tan poderosos en la ciudad

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  3. Josune Arranz

    En la isla hay una colonia nidificante de aves marinas, muy grande. Nidifica en acantilados marinos, cunetas y campo alto. Además, existe la lagartija propia de la isla, que poco a poco tiende hacia el gigantismo. También hay varias plantas protegidas

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  4. BALTASAR

    Interesantes las preocupaciones medioambientales y ecológicas, estoy de acuerdo con ellas.Aunque la cuestión ya es pasado y memoria, hay que recordar las gestiones poco transparentes municipales con el Sr.Regidor, a la cabeza ,en el proceso administrativo de todo el proyecto,….. muchos millones de eurazos……?

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  5. Agencias

    LAB detalla su denuncia ante la Fiscalía por la tramitación de Hondalea
    La sección del sindicato en el Ayuntamiento considera que «se primó a empresas de confianza». El alcalde respondió que el proceso «ha sido transparente»
    Jueves, 10 junio 2021, 07:34
    La sección sindical de LAB en el Ayuntamiento de San Sebastián detalló ayer el escrito presentado ante la Fiscalía de Gipuzkoa sobre supuestas irregularidades en los trabajos de instalación de la escultura Hondalea en la casa del faro de la isla de Santa Clara. Según el sindicato se ha realizado «una licitación para de esa manera colocar directamente una ingeniería de confianza» del Gobierno municipal en la obra. LAB censura la «supuesta forma de manipular las cifras, los informes y los dictámenes».
    El alcalde Goia rechazó las críticas el martes e insistió en que todo el proceso ha sido transparente y amparado por los técnicos municipales.
    Según el sindicato, los datos obtenidos «son públicos» y el relato se ha establecido gracias al testimonio del arquitecto Jabier Lekuona, que ha participado en todo el proceso de la obra. El escrito de LAB recuerda que el 30 de noviembre de 2018 se adjudica a LKS Ingeniería la redacción del Proyecto y Dirección de Obra para la demolición interior y vaciado del edificio, aunque «esta resolución de Alcaldía no se ha encontrado». Asimismo, el 23 de julio de 2019 se adjudica a Alfa Arte «mediante procedimiento negociado sin publicidad» la ejecución y suministro, transporte e instalación de la obra. El sindicato señala que a LKS «se le adjudica directamente mediante contrato menor (menos de 15.000 euros sin IVA)» los servicios en adjudicación directa que «no entra dentro de los parámetros que los honorarios de un servicio por la redacción de un proyecto y la D.O. de un presupuesto de obra de 620.506,69 euros tiene normalmente».
    «En esta adjudicación directa no se sostiene la justificación por necesidad de urgencia u otros motivos y además el presupuesto por dichos servicios es muy inferior al que debería ser», remarca. A su juicio, «este es el comienzo de una serie de irregularidades en los procedimientos administrativos de contratación, para asegurar la presencia en obra de la empresa LKSKream, que supervisará la obra y realizará las certificaciones que justifiquen el pago por la obra realizada, que se adjudica a Construcciones Moyua».
    LAB señala que eso se comprueba «mediante el dictamen de Junta de Gobierno Local de 10 de septiembre de 2019 en el que se aprueba el Proyecto refundido de ejecución de la Rehabilitación del edificio del faro de la isla Santa Clara para la adecuación a la intervención escultórica de Cristina Iglesias, que redacta LKS-FHECOR sin licitación ni adjudicación».

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