Ciclistas en Katxola; bidegorri en «stand by»

Cuando está a punto de iniciarse el Tour, una pequeña avanzadilla de cuatro ciclistas vemos como se acercan a Katxola. Tres iban por delante y detrás lo que parecía era el fotógrafo del grupo. Este siguió pedaleando hasta que se reunió con los otros, y llegaron juntos la meta, el caserío. Habían recorrido en bicicleta todo el Bosque por los senderos asfaltados de la cota 85, habilitado también para txirrindularis.
Entre otras cosas que nos trae esta visita, está el valor simbólico que hace referencia a las obras del bidegorri de Aiete que se están retrasando demasiado.
Mucha gente del barrio se está quedando clavada por el desajuste del gobierno entre lo que se comprometen y lo que hacen. Hay que levantarse y seguir a rueda, como estos compañeros, para que no castiguen al barrio con el desfase días, de meses, de trimestres, de años? (la frialdad impasible de la burocracia).
La gloria de un barrio se la llevan siempre los hechos, no las promesas.
Pero, respecto al bidegorri, no perdamos la esperanza

Helduen Hitza visita Katxola

Fueron recibidos con todos los honores por Juan Carlos
Helduen Hitza es una asociación sin ánimo de lucro para personas mayores de 55 años. Fue creada en el año 2003 por 38 personas procedentes de la Escuela de la Experiencia de la Fundación Matía. Actualmente rebasan las 450 personas.
Trabajan para conseguir que el colectivo de personas mayores tengan una mayor presencia activa en la sociedad, ser agentes de colaboración, de fomento y desarrollo de aquellos valores que deben presidir nuestras actuaciones, para contribuir a crear una sociedad más humana, más justa, menos excluyente y más participativa.
Entre sus actividades está el senderismos y hoy han hecho el recorrido por Munto, Bosque de Miramon y Katxola
Han recorrido 12 Km
De la plaza Easo, por las escaleras mecánicas de San Roque, han continuado por Munto a los jardines del palacio de Aiete, para seguir por el colegio alemán y llegar al teatro de Miramon y el camino que lleva al estanque. Han recorrido diversos caminos del Bosque de Miramón y tras descansar en el caserío Katxola, han terminado en el Topaleku.
Helduen Hitza y Lantxabe tiene su sede en el Topaleku

La desaliñada gestión de vías públicas para con el vecindario del Alto de Errondo

A las gamberradas y el incivismo, continuado en el tiempo, de algunos de los hooligans que asolan los alrededores del campo de Puio, y que no se les pone coto; se le añade la arbitrariedad de la concejalía de vías públicas cerrando el Atajo del Alto de Errondo y ahora la impericia para resolver un desprendimiento en la calzada de acceso al barrio que ocurrió hace varios meses.
Viendo a la mujer de la foto de Sara Santos nos entra la duda de si el camino que está obligada a utilizar es más seguro que el Atajo del Alto de Errondo en buenas -las debidas- condiciones.

Pio Baroja eta Aiete elkartzen dituen igogailua martxan dago

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Aieteko igogailu bertikala martxan da dagoeneko. Funtzionamendu frogak egin zituzten atzo eta dena ondo dabilela baieztatu ondoren, erabilgarri dago Pio Baroja eta Aieteko pasealekua lotzen dituen igogailua.
Aiete eta Morlans elkartuko dituen igogailuaren proiektuak bi zati ditu. Lehenengo zatia Morlanseko biribilgunetik Melodiko biribilgunera joango den igogailu inklinatuak osatzen du; bigarrena, atzo ireki zen igogailu bertikalak. Ireki berri den igogailua, anbulatorioa eraikiko den lursailaren pareraino iristen da.
Pilar Arana Mugikortasun eta Garraio zinegotziak maiatzean azaldu zuenez, Morlans eta Melodi elkartzen dituen igogailua azaroan egongo da prest, aurreikusitakoa baina hainbat hilabete beranduago. Atzerapena, lanak hasi ondoren agertu diren hainbat ezustekoren ondorio dela azaldu zuen, esaterako, aurreikusita ez zeuden lursailaren ezegonkortasunak eragindako arazoak.
Era berean, Morlans Lugaritzeko geltokiarekin elkartzen duen tuneleko bidegorriak itxita jarraitzen du. Mugikortasun eta Garraio zinegotziak adierazitakoaren arabera, “dena ondo badoa, uztailean izango da irekiera”.

Las bicicletas son para el verano

Es el título de una obra de teatro escrita por Fernando Fernán Gómez. En Aiete las bicicletas son también para este verano. Ojalá pronto las veamos rodar libres de obstáculos por el paseo.
‘Las bicicletas son para el verano’ ¡Por fin! El ascensor vertical de Aiete está en marcha.
Se han hecho las prubas y desde ayer las personas que utilizan la bici en Aiete se pueden ahorrar ese tramo de cuesta, que no es mucho, pero algo es algo, en concreto tendrán acceso al paseo de Pío Baroja aunque desde allí todavía no sale ninguna de las redes ciclistasPodemos trasformar el deseo en pregunta ¿Este verano veremos más bicicletas en Aiete? (Estamos a la espera de que se apruebe el proyecto de bidegorri) Esa será la verdadera prueba, la legítima oportunidad
La otra noticia que esperan los ciclistas es que se abra el túnel de Morlans que se encuentra cerrado desde el inicio de la obras del ascensor de Aiete el pasado mes de junio.
Como sabemos el ascensor-funicular entre Aiete y Morlans está compuesto por dos tramos.
La conexión vertical para el barrio de Aiete, primer tramo elevador convencional, el que va desde el paseo de Aiete (frente a la parcela en la que se empezará a construir el ambulatorio -Osakidetza prometió iniciar la obra en junio pero habrá tenido ‘problemas de catas’-) a Pio Baroja, es la que se ha puesto en marcha..
El segundo tramo, a modo de funicular, desde Melodi, con un trayecto inclinado sobre la ladera, que lleva a la boca del túnel de Morlans, se calcula que entrará en funcionamiento en el mes de noviembre. Este es el artefacto más esperado, permitirá a las personas con bicicleta de Aiete recorrer toda la ciudad, incluido su propio barrio

Oráculos y monasterios: El regreso de Meteora hacia Atenas (La Acrópolis)

La Acrópolis fue la última etapa del viaje de Lantxabe a la Grecia Antigua y a los montes de Meteora
El bullicio de la megalópolis desaparece en cuanto se toma rumbo norte para descubrir los paisajes y las joyas artísticas que Grecia atesora en la región de Tesalia, desde vestigios de la Antigüedad clásica hasta los monasterios bizantinos de Meteora.
Hacia Arechova la carretera se estrecha y se llena de vericuetos antes de penetrar en la región previamente conocida como «tierra ágrafa» o sin registros de población; su relieve montañoso desanimaba a las autoridades otomanas a ir a reclamar los impuestos.
Cerca de Arechova (hoy estación de esquí) se encuentra Delfos, protegido por profundos valles y colgado de la ladera del monte Parnaso, hogar de las musas en la Antigüedad. Su templo de Apolo albergaba el oráculo que cambió la suerte de tantos imperios. Las sentencias de las sacerdotisas alcanzaron tal fama que Delfos se convirtió en ciudad internacional, protegida por una liga de estados. Para asegurarse oráculos favorables, soberanos de naciones diversas la colmaban de regalos que luego eran guardados en unos templetes denominados Tesoros. Un poco más abajo se halla el santuario de Atenea Pronea, cuyo tholos o templo circular era de una perfección arquitectónica tal que incluso fue objeto de estudio en su propia época.
Una vez se deja la autopista por el desvío hacia Distomo, aparece el monasterio de Osios Loukas. Este conjunto bizantino del año 1011 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por los mosaicos que decoran el nártex y los frescos de la cripta. Mosaicos y frescos bizantinos decoran los muros y techos de este conjunto religioso dedicado a san Lucas
El viaje por la Grecia septentrional continúa 150 kilómetros en dirección oriental, donde las estribaciones de los Pindo se dan de bruces con la llanura de Tesalia. En el siglo IX allí decidió instalarse un grupo de eremitas ortodoxos que, cinco siglos después y buscando protección del avance turco, edificaron una veintena de monasterios sobre las peñas de Meteora, con la sola ayuda de poleas y sus propias habilidades de escalada. Los seis que quedan en la actualidad disponen de escaleras talladas en la piedra para facilitar el acceso. Se inicia la visita de Meteora por el monasterio de Agios Nikolaos y se continúa por el de Megalo Meteoro, el mayor, y después se va descendiendo a través de senderos hasta Rousanou. A primera hora del día se ven los imponentes peñascos y sus tocados eclesiales. Entonces se comprende por qué este lugar recibe el nombre de Meteora: «rocas suspendidas en el aire». Hasta 23 iglesias bizantinas hubo erigidas en lo alto de peñas.
Los seis monasterios que quedan en pie datan del siglo XVI. Aunque restaurados, los interiores conservan la decoración con frescos y maderas policromadas.
Luego se desciende hacia la costa, cambiando así de paisaje y de época histórica. Se hizo noche -una de ellas- en Ioanina
La capital del Epiro tiene un centro amurallado, famoso por sus artesanos plateros, y un castillo reformado en el XIX por los otomanos que aloja mezquitas y museos. Ioanina fue un importante núcleo comercial y de poder bajo el gobierno del ilustrado pero cruel déspota Alí Pachá (1741-1822), que acabó asesinado en la isla de Nisi por sublevarse contra el sultán Mahmud II. Su figura fascinó a los pintores románticos y lord Byron lo inmortalizó en sus versos.
Algo más de cien kilómetros en dirección oeste, se halla la ciudad de Nafpaktos, antes denominada Lepanto, donde las armadas de la Liga Santa (los Estados Pontificios, España y Venecia) se enfrentaron al Gran Turco en 1571. El centro histórico lo componen casas de muros blancos agrupadas en torno a un puerto amurallado. Corona la ciudad un castillo construido y reconstruido por bizantinos, albaneses, venecianos y otomanos.La batalla de Lepanto supuso detener el expansionismo otomano por el Mediterráneo, enfrentó a la flota hispanogenovesa y a la otomana. Quienes comandaban cada bando, Andrea Doria al frente de las naves españolas y Barbarroja ordenando las turcas, son todavía hoy considerados grandes almirantes en su tierra o crueles piratas en la del contrario.
Hacia el interior, el paisaje mediterráneo deja paso al balcánico, con torrentes encajados en cañones escarpados y pueblos con tejados rojos a cuatro aguas para que la nieve no se acumule en invierno.
Los últimos días -trece fueron en total- se dedicaron a la visita a Atenas, a sus alrededores, a la Acrópolis, a los barrios de Plaka y Monastiraki
Desde la Acrópolis, la «roca sagrada» de Atenas, la capital griega se divisa como la inmensa urbe que es y que agrupa a casi la mitad de la población del país.