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Otoño en el Parque Cultural de Aiete: Un recorrido por los Derechos Humanos. Un nuevo ciclo de Literatura y Cine

Foto y montaje de cómo quedará la muestra temporal por SARA SANTOS
Texto basado en Dani Soriazu, del Diario Vasco
Sábado, 14 julio 2018, 09:57
El proyecto, llamado ‘Gureskugune’, ha sido el ganador de un concurso de ideas puesto en marcha por el Ayuntamiento para crear una instalación en los jardines del palacio de Aiete (el palacio es sede del Centro de Recursos Pedagógicos en Derecho Humanos y la Casa de Cultura base del ciclo de Literatura y Cine que este curso inicia su treceava edición)
La obra se instalará en una parte del terreno situado frente al palacio de Aiete y en frente y encima de la casa de cultura.
31paneles serán los que conformen esta intervención, 30 para cada uno de los artículos de la Declaración Universal de Derechos Humanos y uno para el preámbulo conformarán un círculo de 9 metros de diámetro en forma de crómlech.
Los paneles serán de dos metros de altura y uno de ancho. Estarán perforados para conformar palabras relacionadas con la declaración en distintos idiomas. Hace unos meses -abril 2017- el Centro Cultural habilitó una exposición muy didáctica sobre Derechos Humanos en sus instalaciones interiores (la composición de arriba muestra una de los treinta dibujos expuestos y realizadas por jóvenes de diversos países del mundo)
Los 31 paneles metálicos serán de color blanco y estarán diseñados a modo de libro abierto con distintos ángulos de apertura.
El libro es un guiño al ciclo de Literatura y Cine, una de cuyas señas de identidad es asociar la cultura a la libertad y al derecho ciudadanos.
Un Parque que contiene una señal dedicada a a la joven Ana Frank, paradigma universal de víctima de Holocausto y protagonista de la primera exposición que acogió el Centro Cultural de Aiete Enero/Abril 2011.
Y una escultura nominada ‘Urte Haietan’ en el lugar desde abril de 2011, del artista vizcaíno Juan José Novella, en recuerdo a las víctimas de la represión franquista.
Se trata de una escultura realizada en acero corten de casi cinco toneladas de peso y 3,80 metros de altura, donde aparece perforada una enumeración de los años durante los cuales la vida transcurrió bajo el Franquismo, de 1936 a 1975.

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En la muestra temporal que se inaugura en octubre, los tablones estarán agrupados en círculo, como si se tratara de un crómlech, de amplia presencia en la geografía física e histórica de Euskadi.
Es también la forma de asamblea redonda que adoptan las tertulias dirigidas por Lola Arrieta en la Casa de Cultura y la formación megalítica prehistorica como la de Stonehenge, que las viajeras y viajeros del Ciclo Cultural visitaron el 10 de julio de 2012 en su recorrido por las bellas tierras meridionales de la isla de Britania (El viaje se hizo en un autobús con 63 plazas para dar cabida al mayor número de participantes en estos ciclos culturales y que partió de Donostia el 5 de julio).
Lantxabe quiere destacar la importancia de vincular el Parque de Aiete a este tipo de valores de Derechos Humanos y Culturales
El paseante, podrá leer una serie de palabras gracias al troquelado sobre el metal, lo que proporcionará conceptos clave que desprenden los artículos de la declaración, escritos en diferentes idiomas y abecedarios.
Palabras como ‘libertad’, ‘igualdad’, ‘vida’, ‘seguridad’, ‘justicia’, ‘intimidad’, ‘conciencia’, ‘expresión’ o ‘bienestar’ son algunas de las que compartirá la exposición con el Ciclo de Literatura y Cine
El espacio también servirá como lugar para pasear, estar, descansar, o leer las novelas que se apuntan para este nuevo programa de Literatura.
Así podemos entender que este primer trimestre del ciclo de Literatura y Cine complementa la exposición sobre Derechos Humanos, y seguro que los componentes de las tertulias y el cine-forum visitarán sosegadamente la muestra.
Los paneles, en formato de libro abierto, tendrán en su cara exterior los textos con cada uno de los artículos de la declaración. Y por la parte interior, la más «intimista», se plantea el desarrollo de esas exposiciones, aprovechando el espacio que generará cada panel para no interferir en la circulación de los visitantes. Los agujeros permitirán anclar, mediante tuercas o colgadores, gran variedad de elementos.
Entre todos contribuiremos a construir una ciudad en valores. Y es importante que una ciudad que ha estado asociada a la vulneración de los derechos humanos, primero, por la sádica dictadura franquista y, después, por el terrorismo etarra, hoy se la pueda ver como una ciudad vinculada a valores de la defensa de esos derechos, precisamente en un símbolo cada vez más potente en Donosti: el Parque Cultural de Aiete.

Oráculos y monasterios: El regreso de Meteora hacia Atenas (La Acrópolis)

La Acrópolis fue la última etapa del viaje de Lantxabe a la Grecia Antigua y a los montes de Meteora
El bullicio de la megalópolis desaparece en cuanto se toma rumbo norte para descubrir los paisajes y las joyas artísticas que Grecia atesora en la región de Tesalia, desde vestigios de la Antigüedad clásica hasta los monasterios bizantinos de Meteora.
Hacia Arechova la carretera se estrecha y se llena de vericuetos antes de penetrar en la región previamente conocida como «tierra ágrafa» o sin registros de población; su relieve montañoso desanimaba a las autoridades otomanas a ir a reclamar los impuestos.
Cerca de Arechova (hoy estación de esquí) se encuentra Delfos, protegido por profundos valles y colgado de la ladera del monte Parnaso, hogar de las musas en la Antigüedad. Su templo de Apolo albergaba el oráculo que cambió la suerte de tantos imperios. Las sentencias de las sacerdotisas alcanzaron tal fama que Delfos se convirtió en ciudad internacional, protegida por una liga de estados. Para asegurarse oráculos favorables, soberanos de naciones diversas la colmaban de regalos que luego eran guardados en unos templetes denominados Tesoros. Un poco más abajo se halla el santuario de Atenea Pronea, cuyo tholos o templo circular era de una perfección arquitectónica tal que incluso fue objeto de estudio en su propia época.
Una vez se deja la autopista por el desvío hacia Distomo, aparece el monasterio de Osios Loukas. Este conjunto bizantino del año 1011 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por los mosaicos que decoran el nártex y los frescos de la cripta. Mosaicos y frescos bizantinos decoran los muros y techos de este conjunto religioso dedicado a san Lucas
El viaje por la Grecia septentrional continúa 150 kilómetros en dirección oriental, donde las estribaciones de los Pindo se dan de bruces con la llanura de Tesalia. En el siglo IX allí decidió instalarse un grupo de eremitas ortodoxos que, cinco siglos después y buscando protección del avance turco, edificaron una veintena de monasterios sobre las peñas de Meteora, con la sola ayuda de poleas y sus propias habilidades de escalada. Los seis que quedan en la actualidad disponen de escaleras talladas en la piedra para facilitar el acceso. Se inicia la visita de Meteora por el monasterio de Agios Nikolaos y se continúa por el de Megalo Meteoro, el mayor, y después se va descendiendo a través de senderos hasta Rousanou. A primera hora del día se ven los imponentes peñascos y sus tocados eclesiales. Entonces se comprende por qué este lugar recibe el nombre de Meteora: «rocas suspendidas en el aire». Hasta 23 iglesias bizantinas hubo erigidas en lo alto de peñas.
Los seis monasterios que quedan en pie datan del siglo XVI. Aunque restaurados, los interiores conservan la decoración con frescos y maderas policromadas.
Luego se desciende hacia la costa, cambiando así de paisaje y de época histórica. Se hizo noche -una de ellas- en Ioanina
La capital del Epiro tiene un centro amurallado, famoso por sus artesanos plateros, y un castillo reformado en el XIX por los otomanos que aloja mezquitas y museos. Ioanina fue un importante núcleo comercial y de poder bajo el gobierno del ilustrado pero cruel déspota Alí Pachá (1741-1822), que acabó asesinado en la isla de Nisi por sublevarse contra el sultán Mahmud II. Su figura fascinó a los pintores románticos y lord Byron lo inmortalizó en sus versos.
Algo más de cien kilómetros en dirección oeste, se halla la ciudad de Nafpaktos, antes denominada Lepanto, donde las armadas de la Liga Santa (los Estados Pontificios, España y Venecia) se enfrentaron al Gran Turco en 1571. El centro histórico lo componen casas de muros blancos agrupadas en torno a un puerto amurallado. Corona la ciudad un castillo construido y reconstruido por bizantinos, albaneses, venecianos y otomanos.La batalla de Lepanto supuso detener el expansionismo otomano por el Mediterráneo, enfrentó a la flota hispanogenovesa y a la otomana. Quienes comandaban cada bando, Andrea Doria al frente de las naves españolas y Barbarroja ordenando las turcas, son todavía hoy considerados grandes almirantes en su tierra o crueles piratas en la del contrario.
Hacia el interior, el paisaje mediterráneo deja paso al balcánico, con torrentes encajados en cañones escarpados y pueblos con tejados rojos a cuatro aguas para que la nieve no se acumule en invierno.
Los últimos días -trece fueron en total- se dedicaron a la visita a Atenas, a sus alrededores, a la Acrópolis, a los barrios de Plaka y Monastiraki
Desde la Acrópolis, la «roca sagrada» de Atenas, la capital griega se divisa como la inmensa urbe que es y que agrupa a casi la mitad de la población del país.

Maria Berasarte esta tarde, a las 19:00, en el Victoria Eugenia


Maria Berasarte nació en Aiete, el 28 de noviembre de 1978
Esta tarde actúa en el Victoria Eugenia junto a Pepe Rivero (pianoa / piano), Reinier Elizarde “Negrón” (kontrabaxua / contrabajo), Georvis Pico (bateria / batería)
Ella es Mezzosoprano y desde los 20 años está en plena actividad.
La aitearra María Berasarte es la de “La Voz desnuda”. Desnuda porque está carente de artificio y de adorno, es pura y esencial, clara y transparente… Pero también desnuda como verbo porque priva a quien la escucha de cualquier muro o ropaje; atraviesa la piel y alcanza como pocas el alma; la sacude, la mece y estremece. Una poderosa arma sonora que la convierte en la artista vasca con mayor proyección internacional del momento. Su voz desconoce fronteras y también las traspasa. la cantante española con mayor proyección internacional del momento. María vive permanentemente en el cambio, la evolución y sobre todo en la emoción desde la inesperada y elegante sencillez. Se desgarra y brilla en lo minimalista con una puesta en escena envolvente y hechizante.
“Voz límpida y pausas de diva, la teatral María Berasarte cultiva un temperamento ibérico. Esta joven intérprete vasca llegada del clásico…hace coquetear el lamento lusófono, intenso y luminoso, con vehemencia y sensualidad. Una revelación vibrante y singular.” Anne Berthod
Francia, Bélgica, Suiza, Italia, Rumanía, Marruecos, Grecia, China, Mozambique, Inglaterra o
Portugal son algunos de los países que ha visitado para actuar en multitud de festivales

María Berasarte y Pepe Rivero presentan Delirio, un cruce de dos mundos, dos continentes musicales a los que les une la música clásica, su pasión por el jazz y el arraigo por sus raíces (vascas y cubanas). María a la voz y Pepe al piano interpretarán tanto temas originales como versiones; entre ellas Aquellas pequeñas cosas de Joan Manuel Serrat, Je ne t´aime pas de Kurt Weill, el fado Estranha forma de vida que cantaba Amália Rodrigues y Txoria txori de Mikel Laboa.

Exposición con motivo del XXV aniversario Escolanía Easo

El Centro Cultural Aiete acogerá a partir del mes de junio una exposición con motivo de la celebración del 25 aniversario de la Escolanía Easo. En este curso 2017-2018 hemos querido recordar una efeméride singular, como fue la creación por el Coro Easo de su Escolanía en el año 1992 y la conmemoración este año de sus 25 años de fecunda existencia. Tan importante que, además, ha supuesto el inicio en años posteriores de la implicación del Coro Easo con coros infantiles y juveniles, tanto de niños como de niñas, hasta llegar a los seis coros actuales de niños, niñas y jóvenes.
A simple vista, estos 25 años pueden parecer un período normal de vida y que, por lo tanto, no merecería ser considerado ni celebrado como un acontecimiento a destacar, pero existen importantes razones para proclamar que, en el siglo XXI, este es un hito no fácil de lograr. Y es que una de las labores más complejas, a la vez que más gratificantes, es la conformación y estructuración eficaz de una escolanía, tanto por las variaciones y mudas de voz que se producen en los niños en pocos años, como por la inestabilidad del conjunto a partir de dos años continuados.
A mediados del siglo XX era habitual entre nosotros la existencia de escolanías ligadas principalmente a las parroquias, monasterios y catedrales, que constituían uno de los ejes centrales de la música religiosa, fundamentalmente litúrgica, de nuestras iglesias. En la segunda mitad del siglo anterior, en nuestro entorno, fueron desapareciendo poco a poco y manteniéndose de manera excepcional y ligadas siempre a espacios sacros. Las escolanías de niños varones fueron deviniendo en coros de niños y niñas, con preponderancia desproporcionada de las niñas.
La Escolanía Easo es, en este momento, la única del País Vasco y una de las cuatro que existen en el panorama estatal, estas esencialmente en régimen de internado en monasterios. Las que permanecen en Europa, principalmente en Alemania, Inglaterra y Austria, destacan técnicamente y abordan la interpretación de músicas sinfónico-corales y óperas de grandes compositores universales, en general, y más específicamente música sacra litúrgica.
Gran parte de esta música está compuesta para voces de niños. Los componentes de la Escolanía Easo hacen la vida normal de cualquier otro niño y se juntan tres veces a la semana para preparar repertorios exigentes, interpretados con gran calidad, como ha sido reconocida por grandes directores europeos y críticos musicales, tanto en su faceta coral como en la de niños solistas. En esta exposición queremos mostraros ese bello y rico itinerario de la Escolanía Easo, con todo tipo de documentos, grabaciones musicales y objetos.

Reportaje gráfico de la odisea de Lantxabe en la Grecia Antigua

Intenso y rico ha sido este 10º viaje organizado desde el Ciclo de Literatura y Cine de la Casa de Cultura de Aiete. El destino elegido, Grecia, ofrecía tantas posibilidades de disfrute que el verdadero problema era el de su distribución en los doce días de duración del viaje.
Tras volar a Atenas, la primera jornada se dedicó al Santuario de Delfos, dedicado a Apolo, lugar mágico, al que desde época arcaica acudían gentes de todo tipo a consultar al oráculo. La visita a su magnífico museo nos proporcionó el placer de encontrarnos con obras máximas de la escultura de la Grecia antigua como los Kuroi arcaicos, la Esfinge de los Naxios o el insuperable Auriga.
La visita al monasterio de Ossios Loukas, del siglo XI, uno de los más bellos monasterios bizantinos de Grecia puso fin al primer día del viaje.
Desde la localidad de Kalambaka ascendimos al día siguiente a Meteora para visitar sus monasterios y admirar su paisaje, San Nicolas, con sus magníficos frescos del monje Teofanis el Cretense fundador de la escuela de Creta, Agia Roussanou y Megalo Meteoro merecieron visita detallada.
Ioaninna fue la siguiente localidad visitada y desde allí nos trasladamos a Dodona, antiguo santuario dedicado a Zeus y Dione, frecuentado ya desde la Edad del Bronce, en cuyas excavaciones se han encontrado plaquitas de plomo en las que los peregrinos escribían sus preguntas al oráculo. Avanzando en el tiempo, el Monumento a Augusto fue nuestro siguiente objetivo. El mismo, conmemora la batalla que tuvo lugar en el año 31 a. C., la batalla de Actium, entre Marco Aurelio y Cleopatra por un lado y, el que resultaría vencedor, Octavio Augusto, primer emperador de Roma. Nicópolis, ciudad que vivió un espléndido auge bajo la dominación romana, y las ruinas de la antigua Cassope, con su magnífica vista sobre el golfo de Ambracia culminaron la jornada.
Atravesar el puente de Patras supone abandonar la Grecia del norte para entrar en el mítico Peloponeso. El objetivo era ir recorriendo sus principales enclaves realizando un circuito que terminaría en Atenas, objetivo que logramos cumplir para satisfacción de los viajeros.
El castillo de Chlemoutsi, medieval, construido por los cruzados, nos recibió solemne. De allí nos dirigimos a Olimpia, tercer santuario visitado, dedicado a Zeus. Era uno de los momentos cumbre de nuestro viaje al Peloponeso y lo disfrutamos. Como en los otros santuarios el museo está allí mismo y se pueden contemplar objetos de arte y escultura halladas en el recinto escavado, como la prodigiosa estatua de Hermes. Las mejores atletas de Lantxabe compitieron en su milenario estatadio. Para llegar al Templo de Bassae hay que atravesar la mítica región de la Arcadia, Et in Arcadia nos, exclamamos. Merece la pena llegar hasta allí y ver el soberbio templo, de hacia el 450 a.C, se cree obra del arquitecto Ictino, uno de los que trabajó en el Partenon.
Kalamata está al sur del Peloponeso, a orillas del mar Jónico y en el golfo de Mesenia. Desde aquí nos acercamos a Mistras, que en origen fue una ciudad fortificada sobre el monte Taigeto. De su pasado de esplendor quedan hoy un conjunto de ruinas e iglesias bizantinas de extraordinaria belleza. También hubo tiempo para visitar Messena, ciudad fundada por Epaminondas en el 369 a.C. La foto de grupo está hecha en su teatroEra el momento de iniciar la subida hacia la Argólida y, a pesar de todas las bellezas vistas hasta ese momento, el corazón nos latió más rápido bajo la Puerta de los Leones de Micenas y en la Tumba de Agamenón. De Micenas nos dirigimos a Argos, fundada ya en la Edad del Bronce y que da nombre a la región, y al Heraion de Argos, o templo dedicado a Hera.
Nauplia es una bella y muy visitada ciudad costera, enclave perfecto para nuestros siguientes objetivos: Tirinto, emplazamiento de la época micénica, y Epidauro, en cuyo teatro, de sonoridad perfecta, Lola Arrieta, organizadora de las tertulias de literatura y cine de Aiete, pudo leer la poesía de Constantino Cavafis, Itaca, y los coros de Lantxabe entonar el Boga- boga. (El teatro de Miramón podía ser como una modesta copia del de Epidauro)
En la recta final hacia Atenas, nos acercamos a Nemea, lugar en el que se celebraban una de las cuatro competiciones panhelénicas, y visitamos su estadio. Corinto, famosa hoy por su canal, fue una de las polis más importantes de la Grecia Antigua. Acrocorinto, impresionante acrópolis en la antigüedad y fortaleza medieval, nos obligó a subir un último y empinado tramo de su majestuosa cuesta, tan escarpado como necesario para poder disfrutar de la vista que se ofrece desde la cumbre.
Finalmente llegamos a Atenas. La ciudad bullía bajo el gentío que la ha elegido como objetivo de disfrute en esta primera quincena de mayo. Es obligado ir en primer lugar a la Acrópolis, subir por los Propileos, rozar el templo de Atenea Nike, para llegar al Partenon y al Erecteion. Y desde la Acrópolis, en una de sus laderas, como testigos de la época romana, el teatro de Dioniso y el Odeón de Herodes Atico. El nuevo museo de la Acrópolis, su magnífica colección, nos acoge para proporcionarnos más belleza. Allí están las auténticas Cariátides, protegidas de los ataques atmosféricos, bellas y desafiantes, únicas. Tiempo al atardecer para pasear por el Ágora romana y ver la Torre de los vientos.
La siguiente jornada fue marinera y por ello nos acercamos al Puerto del Pireo, en cuyo museo se encuentran 4 fabulosas estatuas de bronce encontradas a mediados del siglo XX, hundidas en el propio puerto: el Apolo, dos esculturas de Artemisa y una gran Atenea. En 40 minutos, una embarcación rápida nos trasladó a la isla de Egina, en la que se encuentra el Templo de Afaya, uno de los tres que forman el triángulo de El Partenón, Sunión y Afaya. (Hace dos años en Munich descubrimos el expoliado frontón del templo). Aunque el objetivo era ver la puesta de sol en Cabo Sunión, unas inoportunas nubes impidieron que pudiéramos ver hasta el último rayo en el horizonte único de este enclave que ha enamorado a tantos poetas. A la vuelta a Atenas, en el autobús escuchamos la música de María Farantouri y Mikis Theodorakis, y los versos de Odysseas Elytis y Constantino Cavafis.
Nos quedó una última jornada para acercarnos al Agora griega, al lugar mismo en que nació la democracia, y para admirar el espléndido Hefesteion. También hubo lugar para recorrer con calma el Museo Arqueológico Nacional y para una cena en el Monte Lykavitos, al que se accede en un funicular como el nuestro de Igeldo y desde donde se vislumbra toda la extensa ciudad de Atenas. Qué decir de las cenas en Plaka o en Monastiraki… donde sonaba de fondo el sirtaki…
Solo nos faltaba pasear entre las tumbas del Cerámico, cementerio antiguo y acercarnos al Templo romano de Zeus Olímpico, justo antes de dirigirnos al aeropuerto de Atenas, el Eleftherios Venizelos, personaje muy importante en la historia de la Grecia moderna y al que ya conocíamos desde nuestra tertulia literaria dedicada a Nikos Kazantzakis y su obra Vida y andanzas de Alexis Zorba.
La expedición estuvo formada por:
Como promotora de las actividades culturales de Lantxabe y artífice del viaje Lola Arrieta, con la colaboración, en la organización, de Lourdes Huesca y acompañados y asesorados culturalmente por Mª José Noain Maura, arqueóloga, responsable de actividades del Museo Romano Oiasso
De la directiva de Lantxabe, Félix Pérez Carrasco, Juan Carlos Berzosa, y Ana Etxeberria que, junto a Sole Asenjo y Javier Abril, más Lola y Lourdes, son las siete personas que han participado en todos los diez viajes organizados
Como participantes activos en las tertulias del ciclo de literatura y cine Asun Urbieta, Merche Jauregui, María Eugenia Garmencia, Javier García, Manuela Albite, Carmen Rodríguez, Conchi Porcel, Marisa Farizo, Juan Félix Velasco, Maixa León, Loli Labiano, Ana Mari Epelde, Mª Sol Arregui, Txera Echeverría, Juan Echeverría, Celina Pariente, Carmen Sarasola, Natividad Polo, María Sanchez, Merche Perez Covelo, Loli Comas, Pili Saiz, Agustina Saiz , Marga Hernando, Carmen Herrero, Mª Jesús Iraola, Francisco Valbuena, Antonio Chamizo, Gertrud Bremer, Coro Munduate
Otros colaboradores, Consuelo Cid, Ignacio Vizcay, Begoña Salas, Cristina Fadrique, Isabel Fuente, María Luisa Echeverria Garnica, Maria Isabel Echeverria Garnica, María Monteagudo, Miren Arregui, Isabel Picher, Josean Cabrera, Vicen Iturzaeta, Pedro Ibarrondo y José Luis Cacharo
En total participaron 52 personas.
Contaron con el apoyo para las infraestructuras de hoteles y transporte de Maite Uribe Etxebarria, responsable de grupos de Viajes Eroski.
Para celebrar el viaje y recordar las principales y más festejadas anécdotas, el miércoles día 6, a las 11:30, se proyectaron, en el Topaleku de Aiete, una serie de fotos y videos tomados en esta singular odisea a la Grecia Antigua. La fiesta se prolongó con un ‘simposium’ de la fogueada expedición en el restaurante Suharri de Galarreta. A los postres se hizo una desternillante parodia de la leyenda Paris y Helena, origen de la guerra de Troya.

Penúltima etapa; cabo Sunio

Un grandioso marco natural espera a la Odisea de Lantxabe que, bordeando el golfo Salónico, en un trayecto salpicado con algunas gotas de lluvia, pero espectacular, llega a uno de los marcos más bellos de toda Grecia.
El majestuoso templo dedicado a Poseidón, dios de los mares se eleva sobre una alta terraza.
Las nubes impidieron el placer de la puesta de sol, pero no el disfrute de un paisaje soberbio, rodeados por el mar Egeo teñido de diversas tonalidades de la plata
Fue un sueño de atardecer
a
La gente viajera se entretuvo también con una firma de Byron,del año 1810, en el pilar Norte.
De esta anécdota se habló en uno de los ciclos de Literatura y Cine
Los viajeros estaban maravillados ante tanta belleza, despues de haber disfrutado de auténticas joyas a lo largo del Viaje, que llega a su final

Teatro de Miramón, réplica del gran tesoro arqueológico griego de Epidauro

El miércoles que viene, 16 de mayo, la Odisea de Lantxabe habrá alcanzado la región de ‘La Argólida’, en la península del Peloponeso. Descubrirá Argos, avistará Micenas y hará noche en la bella ciudad costera de Nauplio
Al día siguiente 17 de mayo, jueves, la gente, emocionada, oteará, se acercará y pisará las gradas de Epidauro
El Teatro de Epidauro (Επίδαυρος) es uno de los grandes tesoros arqueológicos que han sobrevivido desde la época clásica griega. Se trata de un teatro conservado a la perfección, hasta tal punto que hoy en día se sigue usando para representaciones teatrales y conciertos (-Adelantamos que una actividad similar se puede hacer en el Teatro de Miramón-).
Los restos del teatro Epidauro fueron descubiertos en el siglo XIX en perfecto estado. En realidad, el teatro es sólo una parte de un complejo arqueológico mucho mayor: el Santuario de Asclepio, incluido en la lista del patrimonio mundial de la Unesco. A parte del santuario y el teatro, se conservan las ruinas de templos dedicados a Artemisa y Afrodita, y se puede visitar un museo con cientos de esculturas y otros restos hallados en el lugar.
Lo que hace fabuloso al teatro de Epidauro es su increíble acústica. Según los expertos, sólo puede deberse o a la casualidad o a un diseño muy avanzado. El tintineo de una pequeña moneda que cae en el punto central de la escena se puede oír desde la última fila de bancos, en un graderío con capacidad para 15.000 personas. Y como complemento, el espectacular paisaje que se divisa desde las gradas.
En Aiete podemos disfrutar de una réplica del teatro de Epidauro.
Como el teatro griego dispone de una increíble acústica.
Según el estudio que hizo Lur Paisajistak en la recuperación del Bosque de Miramón esta propiedad responde a un diseño en la construcción muy avanzado.
Nuestros coros, en fiestas, ‘Cum Jubilo’, ‘Otxote Ozenki’ se colocan en el punto central de la escena y sus canciones “a capela” se puede oír desde los últimos aseintos, en un graderío con capacidad para 3.200 personas. Su escenario mide 20 metros de diámetro y desde la última fila hasta el escenario hay un desnivel de 16 metros, o 114 escalones). La fuente contigua disponía de distintos programas de surtidores y de luces de color pero el vandalismo las hizo inviables. Y como complemento, como ocurre en Epidaauro, el espectacular paisaje que se divisa desde las gradas.
El teatro de Aiete se encuentra entre el barrio de Aiete y el Bosque de Miramon (muy próximo al Paseo Oriamendi).
Ahora forma parte integrante de lo que llamamos ‘espacio Katxola’, centro de dinamización e interpretación del Bosque de Miramón.
La dinámica de la vecindad organizada por Lantxabe vencerá, seguramente, la resistencia municipal a convertir el ‘teatro de Miramón’ en un centro de actividades culturales, con componentes distintos a las que se organizan en el Kursaal o el Victoria Eugenia, es decir al aire libre, pero con un importante efecto popular. Hace falta proponérselo. Y en ello estamos