Gonzalez de Txabarri anunció ayer su respaldo a este proyecto siempre que éste cumpla algunos retoques, «cuatro matizaciones mínimas». El dictamen foral es imprescindible para que la iniciativa prospere.
SAN SEBASTIÁN. DV. El palacio de Aiete podrá convertirse en casa de cultura. El diputado general de Gipuzkoa, Joxe Joan Gonzalez de Txabarri anunció ayer la decisión foral de dar luz verde al proyecto planteado por el Ayuntamiento, siempre que se cumplan cuatro condiciones que el propio Txabarri calificó de «leves matizaciones». El informe de la Diputación había sido solicitado en su momento por las autoridades municipales, pero desde que el Gobierno Vasco anunció su decisión de abrir un expediente para fijar el grado de protección de edificio y jardines, este informe era no solo preceptivo sino también vinculante.
El respaldo de la Diputación es imprescindible para actuar en la campa trasera del palacio, lugar elegido para construir el semisótano que albergará la entrada al centro cultural del barrio, la biblioteca, el salón de actos y el gazteleku.
Análisis de los técnicos
El informe favorable al proyecto ha sido emitido por el director general de Cultura de la Diputación tras el análisis de los informes de la técnica foral Correcher y los que constan en el expediente municipal de Urquizu, Sesé y una conocida empresa paisajistica. «Se ha hecho el esfuerzo por encontrar el punto de equilibrio entre las opiniones que están recogidas en esos dictámenes, buscando el denominador común».
Estas «matizaciones mínimas» implican el respeto general del parque protegido, la disposición básica del arbolado, sus itinerarios y sus zonas despejadas, aunque se dice que todo ello puede modificarse si se intenta recuperar sus características originales. Debe mantenerse la topografía básica preexistente, redefiniendo las plataformas próximas al palacio para que no exista una afección notable en la percepción del edificio. La tercera condición establece que el proyecto definitivo deberá respetar la idea que subyace en el diseño de los jardines históricos y no interferir en el disfrute de la vista panorámica. La cuarta y última condición es que la entrada a la casa de cultura se escore hacia un lado para que se ofrezca de forma más matizada y permita preservar la primera visual del palacio.
«Con estas consideraciones, el barrio de Aiete podrá contar con una casa de cultura y disfrutar de un patrimonio cultural protegido. El Ayuntamiento deberá realizar determinadas matizaciones al proyecto concreto que ha presentado en esta Diputación, pero son consideraciones que técnicamente se pueden formular con sencillez, son retoques en el proyecto», aseguró Txabarri.
Él proyecto ha experimentado ya algunos cambios respecto al diseño inicial, orientados sobre todo a disminuir ese posible impacto paisajístico. Desde el Ayuntamiento se ha insistido en numerosas ocasiones en que, en todo caso, sólo se toca la campa trasera del palacio, una extensión en la que no hay diseños de Pierre Ducasse y que fue alterada hace pocos años por la construcción del vial que une Amara e Ibaeta. En tiempos menos recientes, esta campa fue una huerta. El resto de los jardines no sufrirá alteración alguna.
Respecto al palacio, cuyo interior no se cita en las condiciones forales, el proyecto plantea que la planta baja tenga un tratamiento museístico para mostrar la decoración, objetos y muebles de la época. En las otras dos, la superior bajo cubierta, se instalará el Centro de Derechos Humanos y la salas de trabajo y talleres.