Casa de cultura
semisoterrada en el jardín trasero
e Instituto de Derechos Humanos
en la segunda planta del
palacio de Aiete. El proyecto, tras
casi cinco años de tramitación y
polémica ya ha sido adjudicado a
una empresa, a Amenabar, que comenzará
la obra dentro de algo
más de un mes y que tendrá catorce
para concluirla. El coste será
de 5,6 millones de euros, una cantidad
a la que habrá que añadir el
coste del equipamiento o el mobiliario,
cuya colocación supondrá
otros dos meses de obra.
Los muebles y enseres que ya
tiene el palacio y que están catalogados
e inventariados serán
guardados durante el tiempo que
duren las obras, para, una vez de
que concluyan, volver a su lugar
original, concentrado sobre todo
en la planta de calle, dedicada a
revivir la época en la que fue construido
para ser la residencia de verano
de los duques de Bailén, en
el siglo XIX.
El alcalde Odón Elorza recordó
ayer los avatares sufridos por el
proyecto, con declaración de bien
cultural incluida, y en tono de humor
aseguró que sentía ganas de
«hacer la ola» ahora que los trabajos
para la construcción de la casa
de cultura de Aiete y el Instituto
de Derechos Humanos ya están
próximos.
Elorza dijo también que uno de
los objetivos es que los trabajos alteren
lo menos posible el disfrute
habitual del parque. En principio,
los trabajos afectan sólo a la zona
trasera del Palacio y a sus laterales,
que serán vallados para mayor
seguridad.
El alcalde se refirió también a
los contenidos del Instituto de Derechos
Humanos, cuya definición
estará ya detallada a finales de
año, en el mes de diciembre. «Sí
sabemos que funcionará en red
con otros centros similares del
conjunto de Europa».
No es la única obra de este palacio
de Aiete. Las antiguas caballerizas,
que albergan el hogar del
jubilado del barrio, están siendo
remodeladas por dentro. El objetivo
es mejorar las instalaciones,
incluido el bar, pero también ofrecer
espacios para la Asociación de
Vecinos y para usos culturales.
Está previsto también la recuperación
de la antigua portería, situada
junto a la entrada principal,
tal y como se hizo en Cristina
Enea. «Cumplen una función de
vigilancia importante en estos parques
históricos, una vigilancia que
queremos incrementar».
El Ayuntamiento analiza también
las posibilidades de habilitar
nuevas plazas de aparcamiento
fuera de la finca, pero relativamente
próximas. En este sentido, se
baraja la opción de ganar treinta
nuevos aparcamientos junto al vial
trasero lateral que desciende hacia
Puio y Morlans. «No hay que
olvidar que en la zona se está realizando
también otra obra importante,
las nuevas piscinas de Etxadi,
y que todo este conjunto supondrá
una zona de atracción importante
». En principio, las obras deberían
estar acabadas en diciembre
de 2009. El alcalde advirtió que
el Ayuntamiento va a ser riguroso
con el cumplimiento de los plazos
y que no dudará en aplicar sanciones
económicas si no se cumplen
de forma injustificada.