La corporación dio ayer el visto
bueno definitivo a tres expedientes
urbanísticos, muy diferentes.
Recibieron el apoyo de
todos los grupos, salvo el de Jolastokieta
en el que se abstuvo
EB-Aralar por diferir de la valoración
de los diferentes usos.
El Pleno aprobó el estudio de
detalle que permitirá que el Orfeón
Donostiarra construya un
moderno auditorio en Miramón.
Una nueva sede que probablemente
estará ejecutándose el año
que viene y que la institución
quiere brindar como contribución
a la candidatura de la capitalidad
cultural europea 2016.
También recibió el visto bueno
definitivo el Plan Especial que
permitirá construir una residencia
y «servicio integral de
acogida» para investigadores en
la antigua parcela del castillo de
Rozanés (Miraconcha). Un
apuesta unánime del Ayuntamiento
por ofrecer atractivos a
los talentos para que trabajen
por un periodo en la ciudad. Las
obras podrían comenzar antes
de final de año. Finalmente, Jolastokieta
recibió luz verde para
completar junto con Lardi Alde
el corazón peatonal del barrio
de Altza con 170 viviendas, un
polideportivo, un centro comercial
y 5 plantas de parking. En
2009 estará en obras.