ruth pérez de anucita
¿Cómo han recibido la noticia?
Enkarni Génua: Nos avisaron ayer (por el lunes) y lo hemos recibido con una ilusión y una emoción especialísima por ser un premio importante que da la feria de nuestra ciudad con el nombre de Victoria Eugenia y que, además, no es por una cosa puntual sino que es por una trayectoria.
En esa trayectoria, ¿fueron lo inicios lo más difícil?
Manolo Gómez: Los principios no fueron difíciles porque éramos un poco más jóvenes que ahora.
E.G.: ¡Y más osados!
M.G.: Y afrontábamos cada tema que iba saliendo con mucha ilusión y alegría. Nuestras pretensiones iniciales no eran más que de ceñirnos a un círculo muy reducido, nuestro querido barrio del Antiguo. Los del barrio nos recibían bien y fueron unos comienzos muy gratificantes.
E.G.: Cuando creamos Txontxongilo lo hicimos de una forma casual, para una fiesta de la ikastola de nuestros hijos. Pero la gente nos animó muchísimo, porque el panorama cultural en euskera no existía y enseguida se corrió la voz de que había una pareja que hacía títeres en euskera. Y lo que habíamos pensado que era algo muy esporádico se convirtió en que no nos dejaron parar.
Una pareja con tres hijos ¿de dónde saca la valentía para dedicarse profesionalmente a los títeres?
M.G.: La profesionalidad surgió en años posteriores. La plena dedicación fue exclusiva de Enkarni, porque yo nunca he sido profesional.
E.G.: Durante muchísimos años las funciones se realizaban en nuestro tiempo libre. Con nuestros tres hijos, mientras los demás se iban al monte o a la playa, nosotros nos íbamos a un pueblo u otro a actuar. Era nuestra forma de vivir, nunca nos preocupó ganar dinero porque teníamos otra profesión de lunes a viernes. Ha sido un recorrido muy gratificante y gozoso, porque hemos sido muy estimados por la gente. No recordamos una anécdota dura, aunque hiciéramos teatro en euskera con Francisco Franco. Antes de que cayera el telón de acero fuimos a lo que era Checoslovaquia a hacer títeres con el coche cargados de marionetas y los tres niños, pasando todas las fronteras. Eso se hace con ilusión, creyendo en lo que haces y divirtiéndote.
¿Cómo ha evolucionado el público en estos 40 años?
E.G.: Txontxongilo lleva 36 años haciendo títeres y siempre hemos tenido niños y padres entusiastas. Llevamos 28 años representando Erreka Mari mensualmente. La diferencia es que la infancia se ha recortado. Antes los niños de 11 y 12 años venían a nuestros espectáculos, pero ahora no les pillas. Si vinieran, les gustaría, pero no vienen.
M.G.: En el caso del teatro, va por ciclos. Los años 60 fueron brillantes para el teatro en San Sebastián; los 70 también; en los 80 decayó un poco; el cierre del Victoria Eugenia influyó otro poco; y ahora hay un renacimiento de la asistencia a los espectáculos.
E.G.: A nosotros nunca nos ha faltado el público. Cuando éramos los mejores y los peores porque no había nadie más, había colas en el Teatro Principal que daba la vuelta y llegaba al Ayuntamiento. Ahora que no se da ese hambre de cuando había una sola cosa, jamás nos ha faltado el público.
La obra 'Erreka Mari' y su implicación en el Festival de Tolosa ¿son las actividades que les han reportado más satisfacciones?
E.G.:Erreka Mari es importante porque se ha convertido en un clásico y nos va a sobrevivir, y Tolosa es una colaboración muy importante de la que estamos muy orgullosos, pero hay muchas cosas. A mí me encanta actuar en pueblos chiquititos donde es la primera vez que se va a hacer teatro en ese pueblo, porque para ver teatro se han tenido que bajar a Tolosa o Beasain.
M.G.: Durante un tiempo nos dedicamos a la enseñanza y lo que más satisfacción me da es ver que a una de las personas que has contagiado o contaminado va saliendo adelante, porque tengo la sensación de que el teatro va a continuar porque hay otros que lo hacen.
¿Tienen algún proyecto entre manos o ha llegado el momento de plantearse la retirada?
E.G.: Eso es lo que nos agrada de este premio porque es un broche en el sentido de joya, pero no cierra nada. Tenemos entre manos un estreno de una obra en Tolosa en noviembre y tenemos en imprenta un libro con la editorial Erein que se publicará en diciembre.
M.G.: Y Teatro Estudio tiene tres proyectos inmediatos: con la Quincena Musical, la Feria de Teatro y el Certamen de Teatro Amateur de Dulantzi, que nos emociona mucho.