Luis Férnández comenta: «He seguido con gran interés el culebrón
del caserío de Munto, y
gracias a unos comentarios que
hizo una ciudadana el pasado
domingo he empezado a comprender
porqué los vecinos de
esta zona hemos presenciado el
deteriro y abandono de este edificio
durante tantísimos años,
sin que se hayan tomado medidas,
e importándole muy poco
al alcalde y la nueva empresa
propietaria, que los vecinos vivamos
con un foco de suciedad
considerable pegado a nuestras
viviendas y con el riesgo de que
algún pedazo de caserío se nos caiga encima. La operación, y
parece que esta señora que lo
denunciaba estaba en lo cierto,
es redonda para los nuevos dueños
de este terreno, pero los vecinos
no tenemos que pagar con
la desidia de los nuevos propietarios
y del ayuntamiento. Creo
que nos deben una explicación