El primer edil socialista afirmó hoy en una rueda de prensa que no renuncia y que seguirá "peleando" por construir una casa de cultura semientarrada en el jardín de la zona norte de esta finca y por rehabilitar y acondicionar el palacio para que acoja un centro de derechos humanos.
Elorza anunció que trasladará nuevamente el plan especial que contempla estas actuaciones a la consejera vasca de Cultura, Miren Azkarate, para que "traduzca e interprete sus propias palabras".
Según dijo, no le corresponde al equipo de gobierno donostiarra (PSE-EB) "hacer ninguna cábala" sobre si el contenido del decreto que califica como bien cultural al palacio de Aiete y sus jardines "va a permitir exactamente o con alguna modificación desarrollar el proyecto de casa de cultura".
"Encaja perfectamente"
En su opinión, el acondicionamiento del palacio para que acoja el centro de derechos humanos "encaja perfectamente" con esta declaración, pero "es muy importante que esté conectado con la casa de cultura", añadió.
El alcalde aseguró que esta catalogación "no hacía falta" porque el palacio de Aiete contaba con la protección "más que suficiente" del Plan General de Ordenación Urbana de San Sebastián, por lo que a su juicio "hay un abuso de tutelaje y prepotencia" por parte del Gobierno Vasco.
Elorza denunció las "interferencias" y el modo "desleal" con el que ha actuado la consejería de Cultura, y recomendó a Azkarate que se presente como candidata a la Alcaldía de la capital guipuzcoana, algo que "está pidiendo a gritos con su nivel de intervencionismo".
Confió también en que el equipo de gobierno "va a ganar esta batalla".
"Actitudes ponzoñosas"
El concejal de Cultura, Ramón Etxezarreta, aseguró por su parte que "algunas intenciones de protección del patrimonio son difícilmente creíbles" porque "van en detrimento de las políticas culturales" y afirmó que el departamento vasco de Cultura "mantiene actitudes absolutamente ponzoñosas en casi todos los terrenos".
En su opinión, "su única pretensión es la de recordar a los donostiarras que están obligados a pedir permiso", algo que "no se debe consentir".
La portavoz de Ezker Batua, Duñike Agirrezabalaga, manifestó en otra rueda de prensa que este decreto "no impide en absoluto" crear una casa de cultura en este entorno, aunque "va a burocratizar y ralentizar un proceso en el que los principales perjudicados van a ser los vecinos del barrio", señaló.