A. VOZMEDIANO/
SAN SEBASTIÁN. DV. La reacción de los responsables municipales ante la decisión del Gobierno Vasco de incoar un expediente para la protección del palacio y los jardines de Aiete fue de estupor. Y de enfado. El alcalde Odón Elorza acusó a la consejera de Cultura del Ejecutivo de querer perjudicar a San Sebastián, de encontrarse en una actitud de persecución y de impedir a sabiendas el desarrollo del centro cultural de Aiete y del centro de Derechos Humanos. «No sabían cómo hacerlo y ahora se amparan en el subterfugio de de iniciar un expediente para catalogar el edificio y el jardín.¿Por qué no lo han hecho en los 25 años que llevan en el poder? ¿Por qué tanta tutela? Nos encontramos una vez más con un PNV al que le gusta castigar a esta ciudad, que no quiere colaborar con la renovación de San Telmo, que tiene 5 concejales de 27 y que utiliza al primo de Zumosol para perjudicarnos».
El alcalde dio algunos datos. Dijo que el Gobierno Vasco no tiene ningún jardín del País Vasco con grado de protección o que el palacio de Miramar, que sí está catalogado y con el máximo nivel para el Ayuntamiento, ha sido objeto de reformas interiores, «muy adecuadas», que fueron encabezadas por el propio Ejecutivo.
Defensa
Elorza anunció que se van a presentar alegaciones y que, incluso, se va a buscar la fórmula para «que la ciudad pueda esgrimir sus derechos frente a la paralización de proyectos que algunos buscan para esta ciudad».
En este sentido se refirió también a la decisión del Gobierno Vasco de facilitar el traslado del edificio del gasómetro y del gasomotor dentro del mismo Morlans, aunque sin prestar ninguna aportación económica para la operación. «Imponen lo que tenemos que hacer, dejando ese edificio prácticamente en el patio del colegio que debe construirse Y cuesta poco más llevarlo hasta Miramón, junto al Museo de la Ciencia que hipotecar a una comunidad escolar. Nos perjudican en Aiete, en Morlans y, eso sí, no nos plantean la más mínima compensación en otros puntos, como San Telmo o el Victoria Eugenia».
Las declaraciones del viceconsejero de Cultura, Gurutz Larrañaga, también tuvieron eco en el PP, que aunque apostó hace tiempo por convertir el palacio en un parador, es reacio a la intervención de la casa de cultura. Los populares abogaron ayer porque este equipamiento se ubique en el lugar que ahora ocupa el Jolastoki, la zona deportiva que se encuentra junto a la iglesia del barrio.