varias asociaciones utilizan ya la zona de oficinas
El Ayuntamiento sacará a concurso la gestión de la conserjería, limpieza, mantenimiento y el bar
Las asociaciones que desarrollan su trabajo en Aiete no podrán organizar actividades en el Topaleku, antiguas caballerizas del palacio, hasta enero. A pesar de que los trabajos de remodelación del edificio han terminado, el Ayuntamiento donostiarra tiene que sacar ahora a licitación la gestión de distintos servicios, lo que ha llevado a retrasar su apertura definitiva. Representantes del departamento de Bienestar Social se reunieron el pasado martes con integrantes de la asociación de viudos y viudas Dogabe, Helduen Hitza, la asociación de vecinos Lantxabe, la junta directiva de la asociación de jubilados y pensionistas Goiko Galtzara y la coral Gurutziaga, todos ellos usuarios del Topaleku, y aseguraron que la dirección de esta área contratará los recursos necesarios para que la actividad vuelva al edificio.
Los servicios que debe licitar el Ayuntamiento son los de conserjería, limpieza, mantenimiento y la gestión del bar. El departamento se encargará, también, de equipar las salas que a partir de 2009 volverán a utilizar los colectivos. La junta de gobierno local tiene previsto aprobar hoy, en este sentido, un importe de más de 17.300 euros para sufragar los gastos de equipamiento. No obstante, el Ayuntamiento asegura que la asociación de vecinos Lantxabe y la Goiko Galtzara utilizan ya la zona de oficinas, donde pueden realizar el trabajo burocrático.
El edificio quedó definido por los responsables de Bienestar Social como un equipamiento en el que se desarrolla un servicio público e informó a las asociaciones presentes en la cita de que los espacios habilitados en las antiguas caballerizas no van a ser cedidos de manera permanente ni exclusiva, sino que se trata de lugares "dinámicos que admitirán usos de mayor o menor intensidad". El Topaleku dará prioridad, además, a las actividades que fomenten la participación de las personas mayores.
plazos La apertura del Topaleku a las actividades de las asociaciones de Aiete sufre así un nuevo retraso. Las obras empezaron en enero con un plazo estimado de cuatro meses, que finalmente se fijó para junio. Una modificación del proyecto inicial retrasó la obra hasta octubre con el compromiso de que las asociaciones podrían acceder al edificio después de verano. Hasta el momento, los colectivos han tenido que trasladar sus actividades a otros puntos, con la esperanza de que en enero pueda ser definitivo su regreso a las antiguas caballerizas del palacio de Aiete.