Durante años
se ha identificado como el hogar
del jubilado de Aiete, con un espacio
para la Asociación de Vecinos
y un bar. Las obras que están a
punto de concluir en lo que fueron
las antiguas caballerizas del palacio
de Aiete han recuperado la
imagen original del edificio, tanto
en lo que se refiere al color teja
Siena de las paredes, como a la
limpieza de la piedra y a la madera
de color verde colocada en ventanas
y contraventanas.
Pero además, según explicó el alcalde
Odón Elorza, se ha conseguido
ganar espacios que servirán tanto
para mejorar de forma sustancial
los servicios que ya existían y
se ofrecían en el edificio como para
incorporar otros nuevos.
Además de repararse el reloj de
la fachada, se ha recuperado una
terraza trasera que da hacia la
zona de los juegos infantiles y un
pequeño jardín que va a ser arreglado
aunque estas labores de adecentamiento
de este espacio verde
estén aún sin comenzar.
Otra terraza, hasta ahora sin
uso, servirá para tomar el sol o
vincularla al bar, que también
gana metros y ha sido rehabilitado,
ofreciendo una imagen más
moderna y agradable. «Hay que
tener en cuenta que en este edificio
se encontraba también la vivienda
del vigilante, un empleado
municipal que ahora ocupará el
edificio de la Portería, en la puerta
del parque del palacio. Esta vivienda
también se ha arreglado,
ya que llevaba mucho tiempo desocupada,
desde que se jubilara el
portero». En total, y con las obras
también a falta de pequeños remates,
la vivienda de la Portería cuenta
con 75 metros cuadrados de superficie.
Su ocupante tendrá responsabilidades
sobre un parque
que, durante la noche, se encuentra
cerrado a los visitantes.
En el espacio de las nuevas Caballerizas
tendrán cabida diferentes
actividades vinculadas con el barrio,
como los ensayos del coro Gurutzeaga,
el de la parroquia, juegos
infantiless, cine para niños, la
sede de la Asociación de Vecinos
o la de las actividades del Plus 55,
aquellas que se destinan a los mayores
de esa edad y que han experimentado
un gran auge en los últimos
años.
Otra de las novedades son los
nuevos baños públicos que, aunque
serán accesibles desde puntos
del interior del edificio, tendrán
su entrada propia en un lateral