«Nostalgia y arquitectura
popular decadente, situado en el
Paseo de Aiete con muchas deficiencias
en su elemental conservación
que sufrimos los vecinos
más próximos y de manera particular
los que viven justo al lado,
siendo el de menor importancia
el estético. El deterioro de su edificación
se centra sobre todo en el
tejado, en las pasadas ventoleras
invernales cayeron cascotes, trozos
de mampostería, tejas y maderas
del borde del tejado y parte
superior de la pared (no tiene alero)
por el lado de la acera que da
a la calle Doctor Marañón, han
sido denunciados y la Policía Municipal
en una ocasión colocó cintas
separadoras advirtiendo del
peligro. En fechas recientes han
intervenido quitando aquellos elementos
susceptibles de caída, dejando
a la vista tablas y viguetas
de madera con el riesgo que conlleva
para la filtración de agua en
el interior de la pared y consiguiente
rotura y hundimiento de
la misma. Insistir, no importa la
imagen de abandono, la vista se
acostumbra, preocupa y mucho la
repetición de esas caídas de piedras
cuando lleguen las lluvias y
también la salubridad e higiene,
por la propagación de los ya existentes
grandes y prolijos roedores.
Se pide al Sr. Elorza la misma determinación
decisoria que aplicó
con el castillo de Rozanés».