El proyecto, que será aprobado este mes, resalta el edificio noble Se prevé que las obras para el palacio se liciten en febrero
El proyecto definitivo para la nueva casa de cultura de Aiete ya está elaborado, ajustado a las exigencias del informe del Gobierno Vasco y a punto de ser aprobado por la junta de gobierno. El diseño tiene como principal característica que lo que será la casa de cultura, situada bajo el manto verde de la zona trasera, tendrá menos altura, será menos perceptible desde el exterior, y permitirá resaltar así el edificio principal, el antiguo palacio de los duques de Bailén.
Además de bajar la cota del centro cultural, éste se adelanta ligeramente, con lo que el pasillo de comunicación subterránea entre la nueva construcción y el sótano del palacio se alarga, propiciando así nuevos usos expositivos y habilitando escaleras y ascensor. Se mejora también la accesibilidad, tanto en el frente del zócalo acristalado de cuatro metros que constituye la entrada principal de la casa de cultura, como en la entrada principal. La configuración del panel de vidrio también se ha modificado, para centrar más la puerta de entrada.
Las dos escaleras históricas del palacio se mantienen, la principal y la de servicio, pero junto a ésta se habilita un elevador, según las exigencias legales. La planta noble, tal y como estaba previsto, no experimenta ninguna transformación y, por el contrario, acogerá una exposición sobre cómo era la ciudad en la época en la que se construyó esta residencia de verano de la nobleza, que durante la dictadura de Franco se destinaría a las estancias estivales de su familia.
Dentro de la propia casa de cultura se ha diseñado algún pequeño cambio que está orientado a que los servicios más utilizados por la ciudadanía cuenten con luz natural que llegará de los amplios ventanales. Es el caso de la mediateca, el haur txoko o el gazteleku, frente a otros espacios como servicios, almacenes o un salón de actos que está concebido para albergar diferentes usos que den servicio al barrio.
El presupuesto de 2008 y el plurianual de la legislatura asignan también cantidades a este proyecto. Así, para el próximo año se prevé gastar 1,4 millones de euros, una cantidad que será aún superior en el 2009, en plenas obras, con 4,6 millones asignados y que se completa con una reserva de 700.000 euros para el año 2010. Los trámites administrativos avanzan con rapidez, según reconoce el alcalde Odón Elorza y la concejala de Proyectos y Obras, Duñike Agirrezabalaga. Este proyecto básico que se ajusta a lo planteado por el Gobierno Vasco ya ha sido entregado, y cuenta con el visto bueno de los técnicos municipales y de todos los departamentos que tienen que ver con este proyecto.
Una vez que se apruebe, según explica el propio alcalde, se remitirá a la Diputación para su conocimiento, un trámite que no se prevé que plantee ningún problema o conflicto. Y es que, en principio, la autoridad foral se limitará a comprobar si ese diseño básico se ajusta al Plan Especial aprobado y autorizado por el Ayuntamiento y por el Gobierno Vasco. «Se ha comprobado todo con cuidado y en este caso ha habido colaboración institucional». Y es que, desde que se planteara la idea de que el palacio de Aiete se convirtiera en casa de cultura para el barrio y sede del Instituto de Derechos Humanos, el devenir del proyecto ha pasado por una larga tramitación por las instituciones vascas que, al final, concluyó en acuerdo.
En las previsiones del gobierno municipal se contempla que las obras puedan adjudicarse en febrero, una vez aprobados los presupuestos del 2008 y que para inicios del otoño de 2010 los vecinos puedan disfrutar ya de la nueva instalación cultural y cívica que, además de la nueva construcción, permitirá que el palacio se abra a la ciudadanía.