El Ayuntamiento de Donostia deberá pagar casi 100.000 euros más a la empresa contratada en 2005 para redactar el proyecto de reconversión del palacio de Aiete en una casa de cultura y un Instituto de los Derechos Humanos, unos trabajos que, en un principio, estaban presupuestados en 205.500 euros.
Los honorarios de la adjudicataria de este encargo, la arquitecta Aitzpea Lazkano, se han incrementado de manera "imprevista" en casi un 50% durante el proceso de elaboración del proyecto, ya que ha sido necesario adecuar el diseño inicial a las exigencias de protección del entorno dictadas por el Gobierno Vasco.
Así, la junta de gobierno local aprobará hoy, salvo sorpresas, una rectificación del contrato que encarece en 30.510 euros el coste del proyecto básico, en 22.555 el de ejecución y en 43.820 euros los honorarios preestablecidos en concepto de dirección facultativa. Los nuevos gastos se imputarán con cargo al presupuesto de 2007 del departamento de Proyectos y obras y se justifican por una "razón de interés público", según el dictamen que se someterá hoy a la junta de gobierno.
los once requisitos La introducción de modificaciones en el plan para ubicar un Instituto de Derechos Humanos en el palacio de Aiete y una casa de cultura bajo los jardines comenzó en octubre de 2006, cuando el Gobierno Vasco paralizó la tramitación del proyecto y declaró el parque Conjunto Monumental. La decisión del Ejecutivo fue la respuesta a las críticas vertidas por colectivos conservacionistas y grupos de la oposición contra la obra por considerar que tenía un excesivo impacto sobre la finca.
Finalmente, sin embargo, el Ejecutivo consideró que el proyecto municipal podía adecuarse al decreto de protección, siempre que se encargara a la arquitecta incorporar once requisitos encaminados a minimizar el impacto visual del módulo semienterrado para no restar protagonismo al palacio y conservar la imagen actual de los jardines.
Entre estos cambios que han encarecido el proyecto se incluye, por ejemplo, el desplazamiento del módulo soterrado, que se construye a diez metros del palacio, en lugar de a cinco. Se elimina también la entrada lateral de acceso a la casa de cultura y la apertura de las claraboyas previstas sobre el manto verde que cubrirá el centro cultural, en el que se modifica la distribución de los servicios de biblioteca, haurtxoko y gazteleku.