nueve niños ocupan desde septiembre las aulas del único colegio público de aiete
Dos profesoras atienden a los pequeños, con edades comprendidas entre los dos y los tres años
Algunos de los menores, durante la hora de la comida en el comedor del centro.Foto: iker azurmendi
iasone salbide
Donostia.
A partir del 26 de febrero y durante diez días los aietearras que lo
deseen podrán inscribir a sus hijos en la escuela pública infantil de
Azkaratenea, en marcha desde el pasado septiembre. Julen, Maddi, Nora,
Mei Hui, Iribe, Alex, James, Marcos y Daniel han sido los primeros
niños en ocupar las aulas del parvulario, reabierto recientemente tras
muchos años cerrado.
Los chavales, de dos y tres años, son
atendidos por las profesoras Miren Aranburu y Olatz Oiarzabal. Cuando
las docentes tuvieron su primer encuentro con el centro, el pasado
junio, "estaba todo patas arriba", recuerda Aranburu. Las profesoras
dudaban, incluso, de que la previsión de comenzar las clases el 8 de
septiembre pudiera cumplirse. "Finalmente empezamos en la fecha fijada
con mucha ilusión. No teníamos nada de material y utilizábamos los
juguetes que la Cruz Roja habían dejado en un aula del piso superior",
recuerda.
Cinco meses después las clases se han ido
acondicionando y el número de alumnos ha crecido desde los siete
iniciales hasta los nueve actuales. El ratio de dos profesoras para
nueve alumnos les aporta, según dicen, tranquilidad. "Nos permite estar
relajadas y nos da tiempo para hacer otro tipo de cosas", comenta.
Las
docentes han decidido trabajar con los niños técnicas constructivistas.
"Hacemos todo lo que nos apetece hacer", dice. Así, han dividido el
aula en zonas. Una de ellas está dedicada a los cuentos, otra a las
construcciones, una tercera tiene instalado un ordenador y en la última
se realizan actividades plásticas.
Además, el centro (un antiguo
parvulario) cuenta con un aula de psicomotricidad a la que los chavales
acuden cada día. "Les encanta. Y es curioso, porque aquí se relacionan
de forma diferente a como lo hacen en la clase", revela Aranburu.
También establecen las relaciones de distinta manera en el patio, donde
una txirristra y una pequeña casita hacen las delicias de los pequeños.
Las
instalaciones se completan con un comedor, en el que siete de los nueve
niños comen a diario antes de regresar al aula de psicomotricidad para
echar la siesta antes de volver a las clases vespertinas, que se
prolongan hasta las 17.00 horas.
campaña de captación
El próximo curso, cuando se incorporen nuevos niños a la escuela, las
cosas cambiarán. "Hay un espacio cerrado junto al patio, donde
pretenden construir el comedor y el aula de psicomotricidad", cuenta
Aranburu. Así, la habitación en la que en la actualidad se desarrollan
las clases relacionadas con el movimiento será ocupada por los niños
mayores (de tres y cuatro años), mientras que los pequeños (de dos y
tres) recibirán sus clases en el aula actual.
El centro,
tutorizado por la ikastola Jakintza de El Antiguo, ha iniciado ahora
una campaña de captación de alumnos, que está siendo apoyada por la
asociación de vecinos Lantxabe de Aiete. "Queremos animar a la gente a
que se apunte. Que se conozca y que se sepa que éste es un proyecto
sólido tutorizado por un centro que tiene más de 35 años de
experiencia", comenta la integrante de Lantxabe Lola Arrieta.
Y
es que tanto las profesoras de Azkaratenea como los vecinos del barrio
han percibido cierto desconocimiento entre gran parte de la población
aietearra. "La mayoría de la gente no tiene información, pero muchos
ven movimiento de niños en la zona y vienen a interesarse por la
escuela", comenta Aranburu.
En el futuro el centro acogerá las
clases de Educación Infantil, mientras que las de Primaria se ubicarán
en un nuevo colegio que se construirá en la vaguada de Puio-Lanberri,
muy cercana a Azkaratenea, cuyo planeamiento urbanístico ya ha sido
aprobado por el Pleno. Esta escuela irá acompañada de una gran plaza y
tres bloques de viviendas (uno con pisos libres, otro para tasados y
uno más con viviendas de protección oficial).
A juicio de los
habitantes de Aiete, el centro escolar es "necesario", teniendo en
cuenta que más de un centenar de chavales se desplazan a diario a las
escuelas públicas de Jakintza en El Antiguo y Amara Berri en Amara ante
la ausencia de un colegio público en el barrio, donde conviven, sin
embargo, varias escuelas privadas.
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/ediciones/2007/02/09/vecinos/donostia-auzoak/d09don28.477149.php