Una fiesta formidable la del Txotx en Katxola. Ambiente extraordinario

Fue una fiesta formidable. El ambiente era extraordinario: familias con sus criaturas, diversas actividades para ellas, bolos, toka, sokatira, puzles gigantes, txalaparta, ellas fueron protagonistas todo el tiempo.

La trikitixa, compuesta por 12 miembros de la escuela de música, dirigida por Maider Lasa, animó la celebración durante toda la tarde hasta la anochecida. La verbena era dentro y fuera del caserío.

Dentro y fuera con la sidra del txotx y la merienda de tortilla, con la trikitixa y las cuadrillas y familias, con sus conversaciones sobre Katxola, la jornada feminista del viernes y sus asuntos.

Todas las edades y condiciones reunidas en torno al caserío y la fiesta de la sidra.

Personas que habitan Aiete desde siempre, procedentes de diversos y antiguos caseríos, como Alkiza. Familias y asociaciones del barrio, como de la Aieteko Euskara Batzordea o la ACD de Aiete, área de cultura de Lantxabe y de Katxola, medios de prensa, asociaciones de sidreros representados por la sidrería Petritegi que ha editado unas bellísimas fotos del evento en su instagran, de la asociación de vecinos de Amara Berri, cuadrillas de amigas y amigos jóvenes y mayores, cuadrillas de otras veces y nuevas personas y grupos que venían por primera vez, procedentes de los diversos rincones de Donostia y sus alrededores. Estuvo con nosotros el hijo de Petrus, el electricista de Katxola, recientemente fallecido. En los motores la gente de Katxola y de Lantxabe, ejemplo verdadero de entrega voluntaria.

En la fábrica del caserío dos kupelas que han estado ‘haciendo sidra’ durante cuatro largos meses.

En el centro de la fiesta el Txotx:

Lola Arrieta como presentadora, iniciativa de Lantxabe para evidenciar los cambios que exige el movimiento feminista, la sidra es cosa de mujeres y de hombres

Mikel Eguren, presidente del Axular, txoxegizalea, como representante genuino del evento en la celebración del 50 aniversario de la creación del Lizeo, y relevo de nuestro admirado Miguel Gallastegi

Mikel dio la palabra al alkate jauna, Eneko Goia. Los tres elegantes, afables, con gracia y con chispa, fueron los introductores del humor, la simpatía y la cordialidad, multiplicada por la enorme Trikitixa que dirige Maider, ocuparon el caserío el resto de la tarde.

El debate sidrero estaba servido. La Kupela ‘Miguel Gallastegi’ es de roble, la kupela ‘Manuel Matxain’ es de castaño. ¿Qué sidra tenía mejor sabor? ¿Cuál de ellas estaba más ‘hecha’? Para la representante de Petritegi, sabedora de sidra como la que más, el milagro es que la fermentación del mosto de manzana, en las condiciones de temperatura del caserío y el tamaño de las kupelas produzca semejante sidra de asombrosa calidad. ¿Será mérito de los ‘katxoleros?

Sidra, celebración, ambiente, compañía, encanto, cordialidad, una velada que recordaremos durante mucho tiempo

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