Los retrasos acumulados producen problemas de salud pública

En las personas la impuntualidad puede esconder un problema psicológico o puede ser el indicativo de que, en el fondo, no nos apetece ir a dónde nos han citado.
No cumplir los plazos cuando se trata de una obra pública es otra cosa. Ahora se nos anuncia un retraso para el bidegorri de Morlans, que a su vez está encadenado con la puesta en funcionamiento del ascensor de Aiete, cuyos vecinos soportan, a su vez, el retraso en el inicio de las obras para el ambulatorio.
Los retrasos acumulados en la obra pública producen estupor, sopor, letargo, insensibilidad, adormecimiento, escepticismo, y eso lo saben las personas que gobiernan.
El cierre del bidegorri que atraviesa el túnel de Morlans es debido a las obras del ascensor inclinado de Morlans, que han provocado el cierre del túnel del bidegorri.
La inestabilidad del terreno ha demorado dos meses la ejecución de la barrera dinámica que protegerá a los ciclistas de las obras del ascensor
Dos meses el túnel, tres meses el ascensor, cuatro meses el bidegorri de Aiete, cinco meses el ascensor, un divertido juego, la curva del despropósito.

Otra vez, malas noticias para los usuarios del bidegorri de Morlans. La reapertura del túnel que une este barrio con la estación de Lugaritz, en el Antiguo, se retrasa hasta finales de marzo. En principio estaba previsto, y así se había anunciado, que esta vía ciclista volvería a entrar en servicio en enero, pero las necesidades constructivas del ascensor inclinado a Aiete han provocado una demora de dos meses.
Según parece las catas que se habían realizado durante los estudios topográficos de la zona no arrojaron resultados fiables. De hecho, cuando se procedió a limpiar y desbrozar la ladera los técnicos se encontraron con que el terreno era más débil de lo esperado. Este error de cálculo ha afectado a las obras del elevador, que acumulan ocho meses de retraso, pero también a la reapertura del túnel.
La condición para que el bidegorri sea de nuevo transitable y seguro es la construcción de un muro anclado de 28 metros de longitud con una barrera dinámica en su cabecera para estabilizar el talud hacia el viaducto y así evitar la caída del material de la ladera al carril bici. Los postes de la barrera dinámica estarán apoyados en una viga reforzada con abrazaderas metálicas, que a su vez descansará sobre la cabecera del muro. El presupuesto del proyecto asciende a casi 170.000 euros y la duración de los trabajos será de unos dos meses. El problema es que para hacer esta pared primero hay que asegurar la ladera con bulones, de manera que se eviten desplazamientos de tierras y caída de materiales. Y en esa tarea se afanan los obreros.

Los obreros se afanan ¿Y los técnicos no debían tener ese mismo afán?
El elevador inclinado y el vertical entrarán en servicio en agosto, según las últimas previsiones
Cuando entren en funcionamiento, el elevador dará servicio a 3.700 donostiarras y reducirá el tiempo para llegar desde Aiete al Centro. En realidad serán dos los ascensores. El inclinado recorrerá 143 metros en 72 segundos con una pendiente media del 26,8%. La capacidad de carga de la cabina será de 1.875 kilos, por lo que podrá transportar a 25 personas en cada viaje. El sistema de tracción será eléctrico y en determinados momentos podrá generar su propia energía. La cabina, panorámica y montada sobre raíles como un funicular, estará fabricada de acero pintado y cristal de seguridad. Tendrá aire acondicionado, sistema de intercomunicación para emergencias y estará totalmente adaptada a las personas con movilidad reducida. El suelo será de goma y las luces, tipo LED. El cuarto de máquinas se instalará en la parte alta del hueco del ascensor.
Una vez en la rotonda de Melodi, donde desemboca el ascensor inclinado, los usuarios tendrán que cruzar la calle y recorrer unos metros a pie para alcanzar el segundo elevador. Se ubicará en el tramo inicial del paseo de Pío Baroja, justo debajo del viaducto por el que discurre el paseo de Aiete, y llegará en vertical a la parcela en la que se levantará el futuro ambulatorio del barrio. El desnivel a salvar en este caso es menor -como un edificio de tres pisos, la cabina será acristalada y de tamaño estándar (13 personas) y la duración del trayecto, más corta (7 segundos a una velocidad 1 m/s). Para su construcción ha sido necesaria la demolición parcial en anchura (hasta los 2 metros) de la escalera que comunica ambas calles.
Pero es para quedarse estupefactos: Este segundo lote del proyecto también acumula un retraso de varios meses porque se detectó la necesidad de acometer un sostenimiento de tierras superior al planificado. El Ayuntamiento estima que para agosto podrían estar en marcha ambos ascensores.
Veremos
Basado en un trabajo de JORGE F. MENDIOLA DV SAN SEBASTIÁN.
Viernes, 2 febrero 2018

4 pensamientos en “Los retrasos acumulados producen problemas de salud pública

  1. Baltasar

    Sobre los descuidos de los ascensores se puede decir que la perfección NO existe y solo los dioses aciertan a la primera y que todos los humanos nos equivocamos.Extraña que supuestas empresas de aquí se despachen conque la ladera les ha sorprendido que pensaban que seria mas consistente el terreno de verdad no se comprende en una empresa dedicada a este tipo de trabajos de construcción cometan dos errores tan próximos y similares.Ahora toda la cadena de consecuencias venideras retrasos en proyectos dependientes asi como los malestares derivados los sufrimos los ciudadanos.El Ayuntamiento por lo dicho antes dados los casos algo tiene que decir pues a la postre es el pagador aunque contemple las justa reclamaciones. economicas
    No sera corrupcion al uso ,pero, cuidadooooooo ¡¡¡¡¡¡¡

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  2. Josemari

    Muchas personas tienen la misma opinión que Baltasar, no es corrupción, es descuido. La negligencia en los responsables de la “empresa” viene favorecida porque a ellos no les ocasiona costos económico ni políticos. Quienes pagan son las firmadoras del contrato o, en su defecto, hacienda municipal. Y a la hora de votar lo hacemos por el mal menor o más vale malo conocido…o al menos que sea de los nuestros…Su indolencia les sale gratis total.
    No hablaría de corrupción pero sí de despotismo como proceder general de los ediles municipales

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  3. Baltasar

    El tunel y el bidegorri cerrados: asi se encabezaba la reseña sobre el retraso de los ascensores y terminaba con la complicidad calmosa… y estarán sin dar servicio hasta el mes de Agosto, si no surgen nuevos contratiempos.
    Señores prevenir mejor que curar es lo que tenían que haber hecho desde el mismo origen de los proyectos. Para el ayuntamiento exigencia, compromiso y responsabilidad a los proveedores constructores para que garanticen los plazos siendo de esa manera como se satisface a los ciudadanos y no se perjudica a la hacienda municipal.

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  4. maria

    Alucinante tanto despropósito, tanto error previo en el diagnóstico parace de chiste si no fuera tan importante , tampoco se entiende que la inestabilidad de una ladera afecta a los dos elevadores, ¿Qué tiene que ver con que se retrase igualmente el ascensor con Pio Baroja desde Paseo de Aiete?, este podría dar su servicio mucho antes, solo un interés inmencionable lo explicaría.

    El título y cálculo del ascensor inclinado a Morlans “funicular”…….. , cuando dice que servirá para ir al centro, ya me extrañaría que alguien que no sea estrictamente un usuario de bici y que además quiera coger el túnel a Lugaritz utilice ese elevador….por que no te deja ni acerca al centro, te deja al fondo de Morlans, que no es lo mismo. ´quieren ahorrar haciendo un minifunicular y van a limitar enormemente su servicio.

    Y MIEDO me da que estos errores de diagnóstico previo del terro o catas geológicas se reproduzcan en la obra del METRO ¿Cuántos millones soportaremos de desviación, cuantos años adicionales de obras con el espacio público patas arribas y sufriendo incomodidades, cuantos inmuebles afectados por grietas ?, MIEDO NO, TERROR.

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